Apostar por el toro - A ras de albero

Apostar por el toro

Mucho se ha hablado durante esta temporada sobre el toro. Muchas han sido las opiniones y bastantes las polémicas virales que se han abierto sobre tal y o cual ganadería o encaste.

Y qué queréis que os diga. Me parece muy obtuso de mente tener ideas preconcebidas sobre determinados hierros y esas denominaciones abiertas desde hace años que divide al campo bravo entre ganaderías toritas y comerciales.

El toro tiene que ser bravo. Independientemente de su encaste y procedencia. Y el aficionado deber tener el conocimiento suficiente como para atisbar los rasgos característicos de cada uno de estos encastes.

No podemos pretender que todos los toros embistan de la misma manera. No podemos uniformar el toreo. Cuando pedimos la diversidad de encastes, lo debemos hacer desde la pretensión de ver matices que hacen más rica la tauromaquia. Por ello hay que demandar también que los toreros tengan los suficientes recursos técnicos para poder lidiar todo tipo de animales.

Este año hemos visto corridas bravas de todos los encastes. Ahí quedó un San Isidro marcado por toros de tan distinta procedencia como ‘Ombú’ de Juan Pedro, ‘Cuba II’ de El Puerto, ‘Licenciado’ de Alcurrucén o ‘Chaparrito’ de Adolfo Martín.

También hemos visto este verano corridas más que interesantes de Algarra en Valencia, de Ana Romero en Azpeitia, Pallarés en Illescas, de Miura en Albacete… el primer desafío ganadero de Las Ventas con Saltillo y los gracilianos de Valdellán.

¿Veis como todo es posible? ¿Ven los taurinos como puede apostarse por todos los encastes?

Ahí quedan estas ferias de novilladas de este mes de septiembre con encierros interesantísimos. No hay excusas.

Como no hay excusas en ese fraude llamado afeitado que tanta sombra de duda ha dejado en muchos festejos. La integridad en el toro debe ser objeto irrenunciable por parte de presidentes y veterinarios para no caer en las trampas que algunos quieren imponer. No pueden ser cómplices de casos que han llenado de vergüenza y asco a muchos festejos.

Los taurinos no comprenden que con la sociedad de la información en la que vivimos, cualquier intento de fraude queda al descubierto en cuestión de segundos. Y por ahí no transigimos. Siempre abogaremos por una Fiesta íntegra y verdadera.

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