14:20 H I 28 NOV 2025 I MEDIODIA COPE EN LA RIOJA
La Rioja experimenta ya temperaturas invernales con heladas que tiñen de blanco el paisaje. Muchos riojanos, como Toñi, afrontan el frío sin calefacción, priorizando la comida y usando mantas y pijamas para el calor. Más de 12.000 personas en la región dependen del bono social térmico del Gobierno de La Rioja, que distribuye 3,5 millones de euros entre familias vulnerables con ayudas de entre 200 y 400 euros para gastos de calefacción, agua caliente o cocina. Sin embargo, esta ayuda apenas aborda el problema de la pobreza energética. En España, más del 17% de los hogares no logra mantener una temperatura adecuada, casi el doble de la media europea. El bono social térmico, creado en 2018 para complementar el eléctrico, ayuda a los hogares más vulnerables con un importe medio de 286,77 euros. La Cocina Económica de Logroño observa un cambio en las peticiones de alimentos, ya que muchas familias solicitan comida que no requiere cocción al carecer de gas o no poder costear el uso de la inducción. La energía se convierte así en un bien desigual, y la pobreza energética refleja la desigualdad.La tranquilidad meteorológica se mantiene este viernes y el sábado por la mañana. A partir del sábado por la tarde, un frente más activo retira el anticiclón, trayendo nubosidad y precipitaciones, con una cota de nieve que baja progresivamente. El domingo mejora el tiempo, con vientos del noroeste y un descenso de las temperaturas. El 1 de diciembre comienza oficialmente el invierno meteorológico. Las previsiones estacionales para La Rioja apuntan a un invierno más cálido de lo normal y con precipitaciones habituales. A corto plazo, el ambiente otoñoinvernal es favorable para la acumulación de nieve en las montañas y para los embalses, que ahora están al 34% de su capacidad.El Boletín Oficial de La Rioja publica una nueva convocatoria de ayudas para la modernización y mejora de explotaciones agrarias. La Consejería de Agricultura impulsa la competitividad, sostenibilidad y el relevo generacional en el campo riojano. Estas ayudas permiten a jóvenes agricultores, como Raúl (productor de champiñón), incorporar tecnología y a viticultores como María renovar sistemas de riego para ahorrar agua y energía. Se destinan a la compra de maquinaria, mejoras de instalaciones y sistemas de riego, nuevas plantaciones de frutales y proyectos de innovación en el sector del champiñón y la seta. Raúl Varea, agricultor de tercera generación, ya moderniza su cultivo con sistemas automatizados. La convocatoria, con 4,6 millones de euros para 2026, cierra el 18 de diciembre. También apoya los frutales y la lucha contra el fuego bacteriano, una enfermedad que seca la madera de los árboles. En el año 2025, se aprueban 294 solicitudes de ayuda que suman más de 20,4 millones de euros para el campo riojano.