Este Centro se ubica en la antigua iglesia de San Juan de Letrán, del siglo XVII, un edificio monumental y enigmático por su planta octogonal, única en la provincia. Este templo, probablemente inacabado y con fachada inspirada en la Basílica de San Andrea de Mantua, fue inicialmente una ermita relevante, luego vivienda particular, y tras una restauración en 2008-2009, se convierte en un espacio museístico. En su planta superior, ofrece un recorrido cronológico por la historia de Ubrique desde la prehistoria hasta la actualidad, destacando el mundo ibérico-romano, la marroquinería y las tradiciones. La planta baja alberga restos arqueológicos de Ocurri y exposiciones temporales variadas, además de una sala de vídeos. Es un lugar clave para comprender la historia y la identidad de Ubrique, situado estratégicamente en el centro histórico.