Boletín

Los desorbitados precios que han pagado los eurofans españoles para ir a Eurovisión

Los vuelos, el alojamiento y las entradas para el espectáculo han supuesto un gran desembolso económico

Vídeo

 

David G. Triadó
@davidgtriado

Responsable del área audiovisual

Tel Aviv (Israel)

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 00:27

Este festival de Eurovisión en Tel Aviv está siendo uno de los más caros de los últimos años para los eurofans españoles.

El contraste con la edición anterior resulta significativo, especialmente por lo que refiere al desplazamiento. El certamen celebrado en Lisboa el año pasado permitió a los seguidores españoles viajar en avión, en autobús, en tren o incluso en coche, dada la cercanía geográfica de la capital lusa. Este año las posibilidades se han reducido a una, la aérea. Germán, un eurofan barcelonés, cuenta que ha pagado unos 350 € por este concepto a pesar de haber sido previsor y comprar los billetes con mucha antelación.

Pero el aspecto que más quebraderos de cabeza ha provocado a los fans del festival es el alojamiento. Los hoteles llegaron a cuadruplicar sus precios habituales este mes de mayo para exprimir a los acólitos del certamen musical. Eso llevó a muchos a decantarse por otros modelos de hospedaje, usando plataformas como Airbnb. Éste es el caso de Óscar, un experto gallego en Eurovisión, que cuenta ante nuestra cámara que la propietaria del apartamento que él y sus amigos han alquilado, les subió el precio 300 € antes de confirmarles su reserva. El importe final que sus dos amigos y él han pagado es de 1.300 € por una semana de alojamiento en la soleada Tel Aviv, que repartido entre los tres han sido algo más de 430 €.

Asimismo, conseguir entradas para disfrutar del espectáculo musical más importante de Europa tampoco ha sido fácil. Óscar, otro eurofan español, ha pagado unos 700 € por poder acceder a las dos semifinales y a la gran final de este sábado.

Para algunos eurofans la semana eurovisiva constituye su principal viaje vacacional del año y, en ciertos casos, el elevado precio pagado este año por disfrutar del certamen en vivo implicará quedarse en casa en verano.

Lo más