Sigue estos consejos para ahorrar en tu cesta de la compra

El aumento del precio de la luz ha provocado la aceleración en la subida de los precios de los productos de los supermercados. Los expertos explican cómo evitar el gasto excesivo

ctv-ifv-1575265877630

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

7 min lectura

Cada vez gastamos más dinero cuando vamos al supermercado a hacer la compra, según los últimos datos aportados por el informe de 'Alimentación, Sociedad y Decisión Alimentaria en la España del siglo XXI'. Un 70% de los españoles gasta en su cesta de la compra entre 150 y 450 euros, mientras que el 53% opta por adquirir productos de marca blanca para ahorrar. Estos datos son del año 2018, con lo cual nos podemos hacer una idea de cómo están los precios actualmente, tras haber vivido una pandemia y la subida de la electricidad y la gasolina.

Según la OCU (Organización de Condumidores y Usuarios) ha habido una aceleración en la subida de los precios de los productos alimenticios en relación a la subida del precio de la luz. El aumento ha sido de un 0,4% de media. Los alimentos que más se han visto afectados son la leche, huevos y carnes (de pollo y conejo). Por lo tanto, en los últimos años el coste medio de la compra es de más de 4 mil euros al año. Dependiendo de la ciudad, los precios son más altos o bajos, pudiendo encontrar una diferencia aproximada de 42 euros. Así que no es de extrañar que la compra de alimentos sea todo un reto para algunas familias, al haberse convertido en el mayor gasto que tienen.

No obstante, se puede reducir este enorme gasto y ahorrar hasta mil euros anuales de media. Para lograrlo, hay que ser consciente de varios factores que nos llevan a gastarnos más de lo esperado como, por ejemplo, algunas técnicas que utilizan los supermercados para atraernos hacia los productos y que compremos más cosas de las que necesitamos. Por lo tanto, debemos saber buscar los productos que nos resulten rentables y evitar comprar compulsivamente (metiendo en el carro caprichos innecesarios). Para conseguir que puedas ahorrar dinero en tu cesta de la compra, solo tienes que seguir los siguientes consejos.

Planificar lo que vas a comprar antes de acudir al supermercado

Es importante conocer el dinero que quieres dejarte cuando hagas la compra. Proponerte un presupuesto te ayudará a ahorrar, a mantener el límite de gasto adjudicado y no sobrepasarte. Por otro lado, debes pensar bien cuáles son los productos que realmente necesitas, hacer una lista (coger solo aquello que esté escrito en la lista) y no caer en la tentación de comprar "por si acaso", ya que esto hará que tu gasto se despunte. Pero no hay que ser demasiado estrictos, claro que nos podemos permitir algún capricho, pero debemos anotarlo también en la lista y solo adquirir aquello que esté programado.

De esta forma, no tendremos la necesidad de querer comprar otros antojos innecesarios. De la misma manera, la elección del supermercado es imprescindible y puede afectar al gasto más de lo que imaginamos. La OCU ha realizado un estudio en el que confirma que se puede ahorrar hasta más de mil euros si realizamos la compra en los supermercados que tengan los precios más bajos. Pero hay que tener cuidado, ya que los que ofrecen más ofertas no significa que sean más baratos que el resto.

Productos de temporada y de marca blanca

Los alimentos de temporada son más económicos que el resto. Es muy frecuente que en el caso de las frutas y verduras, queramos tener todas a nuestro alcance en cualquier época del año, sin tener en cuenta que muchas tienen su temporada. Por eso, los supermercados logran que algunos de los productos estén permanentemente en sus establecimientos y elevan sus precios. En el caso de los productos de temporada, si ha habido una gran cosecha, hay mayor oferta, con lo cual se abaratarán.

Otro método de ahorro es optar por las marcas blancas, que siempre tendrán un precio inferior. Sin embargo, expertos en nutrición advierten que no todos los alimentos de este tipo de marcas son beneficiosos para la salud y es mejor evitarlos. Por ello, hay que revisar con atención el etiquetado y comprobar los ingredientes que componen el alimento, así verificaremos su calidad. Otra técnica es conocer cuáles son los fabricantes de las marcas blancas, aunque es más complicado.

Comprar online o con tarjetas de cupones

Hacer la compra es una tarea inevitable, todos necesitamos tener un medio que nos proporcione alimento. Como normalmente siempre acudimos al mismo supermercado, es bueno hacerse una tarjeta de fidelización. Con ellas podemos ahorrar, ya que ofrecen a los socios cupones con ofertas y alguna otra serie de ventajas que, sin la tarjeta, no gozaríamos. Lo bueno es que ya no necesitamos desplazarnos hasta el establecimiento para comprar, gracias a las nuevas tecnologías, ahora podemos realizar la compra a través de internet.

Este método puede ayudarnos a ahorrar más de lo que creemos. El hecho de no ir paseando entre los pasillos y observando todos los productos que hay a tu alcance, hace que nos centremos solo en agregar a nuestra cesta de la compra lo indispensable. Además, la facilidad con la que se pueden comparar los precios de un mismo alimento pero de distintas marcas, ayuda a decidirnos por el más económico.

Evitar los productos preparados y los etiquetados como "caseros"

Debido al ritmo de vida que llevamos, en ocasiones no disponemos del suficiente tiempo para cocinar, así que tiramos de los productos precocinados o preparados. Sin embargo, estos son más caros que el hecho de coger cada ingrediente necesario para elaborar el plato. Asimismo ocurre con alimentos como queso rallado, tomate frito, etc. Son elaboraciones que podemos realizar en nuestra propia casa, a partir de la compra de tomates o queso, de una manera más barata.

Del mismo modo, cada vez hay más alimentos que aparecen etiquetados como "light", "casero", etc. Solo por este adjetivo, el alimento se vuelve mucho más caro que en su versión original. Aunque nos dejemos llevar por el pensamiento de comer estos productos que son "más saludables", en muchas ocasiones son un engaño. Los alimentos "sin gluten" o "sin lactosa" pueden ser hasta un 30% más caros que la normal. Por este motivo, los expertos recomiendan que, a no ser que los necesites por ser intolerante, compremos los productos normales y no gastemos sin necesidad.

No hacer compras excesivas ni con niños

Según los últimos datos conocidos (2018) por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, "según los datos recogidos en el Panel de cuantificación del desperdicio alimentario en los hogares, los hogares españoles desperdiciaron entre enero y diciembre de 2018 un total de 1.339 millones de kg/l de alimentos y bebidas, lo que supone un incremento del 8,9% con respecto al año anterior, es decir, 109 millones de kg/l más". Esto quiere decir que una media de 250 euros fueron gastados en una comida que no se utilizó.

Es por esto por lo que hay que reducir la cantidad de nuestras compras, ser realistas y escoger solo los productos necesarios, así evitaremos el desperdicio alimentario y ahorraremos. No obstante, los niños son los principales causantes de que acabemos añadiendo más cosas al carrito de la compra. Son los más caprichosos, pero no son conscientes del dinero que se gastan sus padres en la compra. Así que lo más efectivo será dejarlos en casa cuando

Ojo con las ofertas

Es probable que cada vez que vayamos al supermercado nos encontremos con algún producto que está en oferta: 3x2, tamaño "ahorro" o descuento en la segunda unidad. Esto es una técnica que emplean los establecimientos para que compremos más, ya que a simple vista nos parece un "chollo", pero no siempre implicará un ahorro de dinero. Además, existe el riesgo de que al comprar un alimento en grandes cantidades, se deteriore y se ponga malo antes de que podamos consumirlo. Los expertos aconsejan que pensemos si son productos que necesitamos con frecuencia, antes de "lanzarnos" a por una oferta.

No acudir con hambre

A veces vamos a hacer la compra en horas en las que tenemos hambre. Por lo tanto, no es raro que acabemos comprando más cosas, porque nos parecen más apetecibles en ese momento que de manera habitual. Esta es otra manera de acabar comprando de más y aumentando el gasto. La solución es muy sencilla, no acudir al supermercado en los momentos en que tu apetito esté abierto, es mejor ir después de haber comido.

Pagar en efectivo y revisar el ticket

Cuando pagamos con dinero en efectivo somos más conscientes de lo que estamos gastando, además, solo podremos gastar el dinero que llevemos encima. Es una manera indirecta de tener un límite establecido. Una vez hemos pagado y recibimos el ticket, muchos lo tiran a la basura sin pararse a revisar lo que te han cobrado. Este simple gesto puede hacer que perdamos dinero. Puede ocurrir que, sin querer, te cobren de más, por un fallo del sistema o del propio trabajador. Un estudio realizado por la FUCI (Federación de Usuarios Consumidores Independientes) afirma que comprobar el recibo puede hacer que ahorremos hasta 10 euros mensuales de media.

Programas

Último boletín

5:00H | 5 FEB 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking