La OCU señala los alimentos que no debes meter en el microondas: pueden saltar "chispas"
El sistema de radiación de este electrodoméstico genera una serie de efectos que, dependiendo del elemento, pueden llegar a ser perjudiciales para las personas y el propio aparato

La OCU señala los alimentos que no debes meter en el microondas: pueden salir "chispas"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La facilidad y la comodidad de utilizar el microondas le convierte en un elemento esencial en cualquier hogar español. La simplicidad para poder calentar alimentos resulta en un uso casi excesivo del mismo, incluyendo todo tipo de comidas y recipientes en el interior del mismo. Lo que no tantos conocen es que, su potente sistema de radiación por infrarrojos, genera una serie de efectos sobre los materiales de todo aquello que buscamos calentar. Llegados a este punto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha llevado a cabo un estudio para descubrir y mostrar que alimentos y que elementos no debemos incluir en este electrodoméstico para hacer un uso responsable del mismo.
Los dichos populares sobre que no hacer con un microondas circulan sin freno por nuestra sociedad. De este modo, es fundamental atender a la siguiente lista realizada por la OCU para evitar cualquier tipo de problema con nuestros microondas:
No existe inconveniente a calentar un huevo ya hecho. El problema se sucede cuando este se incluye con cáscara para hacerse en el microondas, ya que este calienta el interior del huevo donde se crea una acumulación de vapor, pudiendo llegar a explotar en el proceso o al sacarlo de él. En caso de querer cocer huevos en él, además de la posibilidad de escalfarlo, existen recipientes especiales para hacerlo
Si vas a calentar una guindilla picante en el microondas o si algún plato tiene trocitos de guindilla por encima, ten en cuenta que la guindilla picante libera grandes cantidades de capsaicina, el componente que genera el picante. Cuando abras la puerta del microondas para sacar el plato, los compuestos químicos naturales se liberarán en el aire, lo que podría generar que te lloren los ojos. Una vez terminada la cocción, deja un rato abierta la puerta del microondas para que se liberen los vapores y no acerques la cara al plato.
Aunque pueda parecer mentira, la realidad así lo dicta: cocinar verduras de hojas verdes en el microondas puede ser peligroso. Para que se cocinen necesitan algo de humedad y si las introduces en seco, se pueden producir chispas. La solución a esto, además de cuidar mucho el tiempo, es ponerlo en un recipiente especial para cocinar al vapor en microondas.
¿Quién no ha escuchado explosiones mientras calienta salsa de tomate? Este tipo de salsas, dada su densidad y espesor, hacen que el calor tenga dificultades para salir de ellas. Este efecto resulta en pequeñas explosiones que manchan el microondas. El problema se agrava cuando esto se produce al sacar el recipiente con ellas, ya que pueden saltarnos a nosotros. Es por esto que se recomienda el uso de tapas especiales para microondas.
Calentar el agua no es otra práctica demasiado recomendable. Al hacerlo, se acumula energía en el agua sin que llegue a hervir y después, al meter una cucharilla, una bolsa de infusión, etc. el agua podría empezar a hervir bruscamente y quemarte. El uso de guantes para evitar sufrir las consecuencias de este fenómeno de sobrecalentamiento es fundamental.
Calentar esta fruta hace que se literalmente se produzcan chispas y fuego. Existen varías teorías para este fenómeno, pero la idea de que las moléculas se ionizan creando un plasma brillante que puede llegar a explotar es la que toma más fuerza.
Pese a no ser un alimento, la prácticas de calentar comida dentro de una bolsa es una práctica muy poro recomendable. Esto es así ya que puede producir vapores peligrosos cuando se calienta o incluso provocar un incendio. Cabe resaltar que, en el caso de bolsas como las de las palomitas, ya están preparadas para ello.
Los envases de algunos alimentos precocinados están fabricados de este material. Pese a que venga con la comida, este producto, normalmente en forma de bandejas blancas, no están diseñadas para aguantar ciertas temperaturas. En caso de duda, lo recomendable es leer el envase donde debería incluirse dicha información.
Al igual que con el resto de bolsas y envoltorios, esta práctica es muy desaconsejable. El plástico es un material que se puede fundir soltando así sustancia nocivas para las personas. Por ello, salvo material especializado y específico de microondas, no se debe incluir ningún otro objeto.
Realmente están preparadas para aguantar los efectos de un microondas. El problema se sucede cuando las instrucciones a seguir no se cumplen a rajatabla. Esto resulta en sobrecalentamiento o incendios.
Incluidos normalmente en la comida oriental o en palitos de carne, pese a que su uso está destinado a la alimentación, no se aconseja su inclusión en el microondas ya que es un material inflamable.
El sistema de radiación en el que se basa su funcionamiento hace que, el hecho de no meter nada mientras está activado, produzca que las ondas del interior choquen contra las paredes del microondas causándole daños al mismo.



