Boletín

La declaración de Ana Julia Quezada en ocho frases

La acusada del asesinato del niño Gabriel ha confesado su autoría, pero se ha declarado inocente

Vídeo

 

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 15:09

Ana Julia Quezada, la única acusada del asesinato del niño Gabriel, ha declarado hoy en el juicio que juzga la muerte del pequeño. Una declaración que se puede resumir en ocho frases pronunciadas por la presunta asesina.

"Sí"

Así ha respondido la acusada cuando le han preguntado si fue la autora de la muerte de Gabriel, confesando así la autoría del crimen, aunque se ha declarado inocente del cargo de asesinato del que está acusada.

"Le tapé la boca y la nariz con la mano, de lo demás no me acuerdo, cuando lo dejé, ya no respiraba"

La acusada ha relatado el momento de la muerte del niño, profundizando así en la manera en la que falleció el pequeño: "Utilicé las dos manos, la derecha seguro en su boca, la izquierda no lo sé, en la nuca, en la frente, fueron momentos muy rápidos, estaba muy nerviosa", ha dicho la acusada por delitos de asesinato y lesiones psíquicas a los padres del menor.

Ha reiterado que se dio cuenta de que no respiraba cuando lo soltó porque le puso la mano en el pecho y que entonces se quedó "bloqueada".

"Me quedé un rato y luego me fui a fumar como una loca, salía, entraba, salía, entraba y no sabía lo que hacía"

Quezada ha narrado que fue entonces cuando decidió coger una pala que había en el jardín y cavar un agujero junto a la alberca que había en el exterior, donde introdujo al niño y trató de enterrarlo, para lo que previamente le desprendió de sus ropas salvo los calzoncillos y los calcetines; una actuación para lo que no ha podido ofrecer una explicación. "Fue entonces cuando lo cojo de los dos bracitos y lo saco fuera y lo meto en el agujero", ha dicho tras haberle exhibido la pala con la que hizo el hoyo.

"Le quedó una manita fuera y quería que quedara enterrado"

Según el relato de la presunta asesina, tuvo que volver a la vivienda a por el hacha por la que supuestamente había discutido de forma previa con Gabriel, para terminar de ocultar el cadáver, ya que "le quedó una manita fuera" y "quería que quedara enterrado". "Creo que le di un golpe, con la cabeza mirando así porque no era capaz", ha dicho la acusada, quien posteriormente se hizo con la ropa y la metió en una bolsa para llevarla a casa de la abuela de Gabriel.

"No pude llamar a nadie. Llamé a mi hija y a un montón de gente, pero no pude, no pude decirle a nadie lo que había pasado"

Así ha explicado Ana Julia Quezada por qué no avisó a los servicios de emergencia de la muerte del pequeño, si tal y como mantienen ella y su defensa, la muerte del pequeño no fue intencionada, sino accidental.

"Mi sobrina es esteticien y hace mascarillas con esas plantas"

Así ha explicado Ana Julia Quezada los archivos hallados en su ordenador durante la investigación relativos al uso de plantas venenosas y que los investigadores han ligado a su intención de matar al niño Gabriel.

"Qué nariz más fea tienes, parece que tengas una hostia en la nariz, pero no se lo tuve en cuenta, me reí"

Esa fue, según Ana Julia, la única vez que tuvo una discusión con Gabriel, con el que la presunta asesina tenía una "buena relación" según su propio relato.

"Yo fui a colocar la camiseta allí. Quería que me cogieran"

Así ha explicado Ana Julia el hallazgo de la camiseta del pequeño que puso todos los focos sobre su persona. Según ha afirmado, lo hizo de manera deliberada, ya que quería ser detenida. "Le dije (al padre de Gabriel), vamos a dar un paseo. Cogí la camiseta del armario. La metí en la mochila, cogí mi coche. Vamos Ángel y yo a ese sitio. Yo fui a colocar la camiseta allí".

Lo más