Alemania planea hacer obligatoria la donación de órganos

El ministro de Sanidad alemán, el cristianodemócrata Jens Spahn, cree haber encontrado la solución a la tasa de donantes de órganos, crónicamente baja, y se trata de una medida bastante radical

Quirófano de hospital

 Quirófano de hospital 

Corresponsal de COPE en Berlín

Berlín

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 10:00

Tal y como propone en una entrevista concedida a 'Bild', Spann propone una reforma que obligue a todo fallecido a donar sus órganos a menos que en vida haya dejado establecido expresamente lo contrario.

Alemania cuenta con solamente 797 donantes por año y la cifra resulta totalmente insuficiente para la demanda de órganos en sus hospitales. Constantemente hay una media de 12.000 personas esperando un trasplante que nunca llega. Cada día muere una media de tres pacientes por esta causa. “!Hace ya muchos años que hemos hecho todo lo posible para aumentar el número de donantes”, argumenta Spahn, “pero lamentablemente sin éxito, por eso necesitamos un amplio debate y soluciones radicales. Y una solución es hacer automática la donación si el fallecido no ha dicho expresamente no. Es un tema que tenemos que debatir en el Bundestag”.

“Naturalmente he reflexionado mucho tiempo sobre esta propuesta”, explica el ministro, “es un asunto que me desgarra desde hace tiempo porque también hay argumentos en contra y porque, al fin y al cabo, supone una intervención del Estado en la libertad del individuo. Decidir algo así es una cuestión de conciencia. Por eso debemos debatirlo entre los partidos. Quiero organizar este debate y mi Ministerio estará feliz de ayudar a cada miembro del parlamento a formular su posición”.

Spahn reconoce que la reforma puede despertar muchos miedos y argumenta que “esos miedos deben ser contrarrestados con buenos argumentos y a través de un debate transparente, e el que todos podamos encontrarnos. Deben quedar muy claras las posibilidades de rechazo a la donación y tenemos que aclarar el diagnóstico de muerte cerebral”.

Spahn afirma que desde hace años lleva en la cartera su tarjeta de donante de órganos, pero también admite que o tiene ni idea de qué pensará la canciller Angela Merkel sobre este proyecto, “y estoy impaciente por conocer su postura”, dice.

De momento, y hasta que sea debatida esta reforma, mientras en España la tasa de donantes de órganos supera los 47 por millón de habitantes según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, en Alemania apenas llega a los 9 por millón de habitantes. Las encuestas señalan que la mayoría de los ciudadanos alemanes tienen una opinión favorable a la donación de órganos después de la muerte, pero solo una minoría estaría dispuesta a dar su consentimiento escrito o a disponer de una tarjeta de donante de órganos debido sobre todo a las reticencias para aceptar la muerte cerebral como verdadera muerte.

La última legislación al respecto, que data de 2012, dio fruto a una ley muy restrictiva, según la cual todas las personas mayores de 16 años titulares de un seguro de salud serán instadas por escrito a efectuar una declaración sobre si están dispuestas a que sus órganos sean donados para trasplante tras su muerte y las respuestas afirmativas han de ser revalidadas periódicamente para mantener su validez. En los hospitales existe el cargo de “responsables de trasplante”, responsable de identificar y verificar a potenciales donantes de órganos, a los que el sistema sanitario ofrece incentivos para que mantengan su autorización, como seguir percibiendo su salario durante seis semanas o recibir terapias y rehabilitación que no figuran como derecho en su seguro médico.

 Por otra parte, periódicamente surgen escándalos de manipulación de las listas de espera de órganos. En 2013, una de los últimos y más sonados casos, la Clínica Universitaria de Leipzig se vio obligada a admitir que en 37 de los 182 trasplantados de hígado en los años 2010 y 2011 fueron manipulados los datos para recibir un trato preferente. El caso salió a la luz ante el desmesurado incremento de los trasplantes en la Clínica: pasó de 46 operaciones en 2007 a 97 en 2011. Los diagnósticos de los 37 pacientes fueron agravados para poder ser considerados casos urgentes y escalar puestos en las listas de espera. El presidente de la Sociedad Alemana para la Trasplantes Wolf Otto Bechstein asegura que no es “nada fácil” manipular las listas de espera, pero reconoce que “un médico con experiencia sabría cómo hacerlo”. Bechstein subraya, por otra parte, la necesidad de una legislación que favorezca las donaciones de órganos, de forma que Alemania abandone la posición de cola en la Unión Europea y pueda dar respuesta a los más de mil pacientes que mueren al año por estar en la lista de espera de órganos y no poder recibir ninguno. El primer sábado del pasado mes de junio, Alemania celebró el Día de la Donación de Órganos con la vista puesta en nuestro país. En las numerosas mesas informativas desplegadas en la capital alemana para promocionar la tarjeta de donantes, aparecían pegados carteles con el lema de la jornada: “¡Aprendamos de España, líder mundial!”.

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