Silencio sobre Venezuela
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
La naturaleza ha hecho de Venezuela un país opulento al que la corrupción ha condenado hoy al desabastecimiento, la violencia y el caos. La llegada al poder de Nicolás Maduro no ha hecho más que evidenciar el grado de descomposición de las estructuras políticas y económicas del chavismo. Los datos son alarmantes: el 65% de la población venezolana desea salir del país. La inseguridad ciudadana, la carencia de recursos básicos, el férreo control sobre los medios de comunicación y la amenaza constante que planea sobre la oposición son solo algunos de los elementos que caracterizan a la dictadura venezolana.Los últimos episodios no dejan lugar a dudas. Maduro ha ordenado el cierre de aquellos medios de comunicación que informen sobre el desabastecimiento. La paradoja es que en Venezuela ya no existen medios de titularidad privada, por lo que el régimen acaba de extender la sospecha a todos aquellos que osen informar.Es difícil saber hasta cuándo la población seguirá creyendo en las conspiraciones. Lo que sí está claro es que los ciudadanos necesitan comer, usar el transporte, llenar los depósitos de gasolina de sus coches y gozar de luz eléctrica. Sin embargo nadie en América Latina, más que la oposición interna al chavismo, alza la voz en defensa de Venezuela. Maduro cuenta con demasiados valedores fuera de sus fronteras, más dispuestos a justificar a su Ejecutivo que a juzgar los índices de democracia.



