Ángelus del domingo, 2 de febrero de 2014
El Papa invita a vivir el encuentro entre jóvenes y ancianos con Cristo como centro
Los peregrinos han participado en la Solemnidad de la Presentación del Señor, fiesta conocida como Virgen de las Candelas. También se celebra la Jornada de la Vida Consagrada en el carisma que el Señor ha señalado a los religiosos para santificar su existencia.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La Misa ha comenzado con el rito de la Bendición de las candelas y la entrada procesional al Templo como prescribe una de las fórmulas litúrgicas de este día. Durante su homilía, el Santo Padre se ha fijado en el Pasaje de la Presentación que relata San Lucas y que se lee en la Misa de este día. De esto ha señalado que la llegada del Niño al Templo es el encuentro festivo de Dios con el pueblo. Los jóvenes están representados en María y José, y los ancianos en Simeón y Ana. De María y de José, bserva cómo San Lucas recalca hasta cuatro veces la alegría que sienten al cumplir la Ley de Dios, cosa que no hacen por mero cumplimiento sino por el amor a Dios que tiene lo cual les llena de inmensa alegría. Por su parte los ancianos, están guiados por el Espíritu Santo y como el Espíritu da la vida, están llenos de la vida divina. Esto le lleva al Pontífice a volver a la idea del encuentro que subrayaba al principio, destacando que Dios está en el centro de María, José, Simeón y Ana, un encuentro que se da entre los consagrados en este día dedicado a ellos. El Papa ha recordado que este encuentro conlleva el compromiso d eque los ancianos aporten su vivencia como un patrimonio que ha de ser acogido d eforma espcial por las jóvenes generaciones en clave de aprendizaje para su vida diaria. Una Gracia que Dios nos da y que debe iluminar todos los momentos de nuestra jornada. Tras la Santa Misa, el Papa rezó el Ángelus en el que volvió la mirada a esta Solemnidad de la Presentación del Señor y día de la Vida Consagrada. Esta celebración y el recuerdo de los consagrados, le han servido al Papa para invitarnos a todos a presentar nuestras vidas a Dios como un gesto de consagración. Ellos son levadura, una lección que debemos aprender también todos lso creyentes. Francisco ha declarado que 2015 será un año dedicado especialmente a la vida consagrada, algo que ha encomendado a la Virgen y ha animado en esta Jornada por la vida en Italia, a cuantos grupos y aosciaciones trabajan por difundir la cultura de la vida.



