FESTIVAL GREC

La obra "Our death won't hurt anybody" une Hong Kong con Barcelona en el Grec

Las compañías Teatro de los Sentidos y Tang Shu-wing Theatre Studio se han unido bajo el comisariado del West Kowloon Cultural District de Hong Kong para llevar al festival Grec la obra "Our death won't hurt anybody - Part 1", un montaje que se podrá ver en el CCCB durante los días 6, 7 y 8 de julio.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 16:14

Las compañías Teatro de los Sentidos y Tang Shu-wing Theatre Studio se han unido bajo el comisariado del West Kowloon Cultural District de Hong Kong para llevar al festival Grec la obra "Our death won't hurt anybody - Part 1", un montaje que se podrá ver en el CCCB durante los días 6, 7 y 8 de julio.

La temática gira en torno a la filosofía del estratega militar Sunzi en el antiguo libro chino "El arte de la guerra", una pieza que despierta profunda admiración en los directores de ambas compañías, Enrique Vargas y Tang Shu-wing.

"A pesar de contar con visiones muy diferentes, 'El arte de la guerra' es el punto de encuentro definitivo para ambos", ha afirmado el responsable de teatro y artes escénicas del West Kowloon, Low Kee Hong.

"Our death won't hurt anybody" ("Nuestra muerte no dañará a nadie") toma el nombre de una cita de la novela "La Plaça del Diamant", de Mercè Rodoreda, y no cuenta con una narrativa continuada, sino que supone la confluencia de varios lenguajes: artes visuales, teatro gestual, interacción con el público y fragmentos puramente dramáticos, entre otros.

"Hay una complicidad extraña entre Hong Kong y Barcelona, las dos ciudades tienen un paralelismo por su situación política y cultural" ha señalado Enrique Vargas, director del Teatro de los Sentidos.

"El poeta John Keats recibió una vez una carta desde Londres de su hermano en la que decía que vivía en un momento de caos e incertidumbre, y Keats le contestó que era una cosa buena, y que su tarea, como la nuestra, era crear alma de eso", ha ejemplificado Vargas.

Por su parte, el director Tang Shu-wing asegura que el objetivo de la obra "no es ilustrar los principios del libro de Sunzi", sino que es ahí donde encuentran la inspiración para reflexionar sobre las tensiones en las relaciones personales y los conflictos internos que cada individuo afronta hoy día.

"Este es un trabajo necesario por nuestra parte para integrar las diferencias en los desencuentros políticos que se generan a veces y que están de actualidad", ha remarcado Shu-wing para definir los objetivos del montaje, a caballo entre el formato antropológico y dramático.

La producción volverá a Hong Kong en 2019 tras pasar por los escenarios en Barcelona, con su primera parada en el Centro de Cultura Contemporánea, y continuará su desarrollo en las instalaciones de espectáculos del centro West Kowloon.

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