VALENCIA

El mundo del toro rechaza la última ocurrencia de Joan Ribó

Tras la manifestación del 13M, el sector taurino no ve con buenos ojos la idea del alcalde de Valencia, reconocido antitaurino, de corridas sin muerte "a la portuguesa".

Joan Ribó, alcalde de Valencia, pretende que los festejos taurinos no concluyan con la muerte del animal. ARCHIVO

Joan Ribó, alcalde de Valencia, pretende que los festejos taurinos no concluyan con la muerte del animal. ARCHIVO

cope.es cope.es

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 11:45

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, abogaba este lunes por alcanzar un acuerdo en España para que haya "corridas a la portuguesa donde no se sacrifique a los toros" y poder "conjugar" así el respeto al elemento artístico del toreo con la erradicación del maltrato animal."Me gustaría que la gente a la que le gustan los toros se planteara una posibilidad, corridas a las portuguesa, donde no se sacrifica a los toros. Creo que es una posibilidad interesante, donde el aspecto artístico de los toreros se pueda conjugar con el respeto al animal", ha apuntado el alcalde de Valencia, ciudad donde este domingo se vivió una manifestación histórica en defensa de la Tauromaquia.Sin embargo, está opción no ha tenido gran aceptación desde el mundo del toro. El ganadero Carlos Núñez, presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia y de la Fundación del Toro de Lidia, rechaza la idea de Ribó, y sentencia que llegar a este extremo "supondría la muerte de la tauromaquia de manera inevitable"."Ningún alcalde de ningún sitio tiene potestad para nada de esto. Me parece absurdo modificar algo que es una expresión artística en la que solamente ganaderos, toreros y público han sido los encargados de llevarnos a la tauromaquia actual. Solamente ellos la harán evolucionar: los toreros con su arte, el ganadero con su trabajo de selección y el público como juez soberano", concluye el criador de bravo a Efe.Para el matador de toros Juan Diego, presidente de la Unión de Toreros, la muerte "va intrínseca" en el espectáculo taurino, "ya que cuando el toro entrega su vida, también tiene la posibilidad de quitársela al matador, en una lucha de igual a igual"."Yo como profesional tampoco vería justo ni me sentiría torero si después de cuajar una faena, de jugarme la vida ante un toro que ha entregado también la suya, veo que le pegan un tiro o acaban con él de manera fría en los corrales", defiende Juan Diego.Para el diestro salmantino, las declaraciones del alcalde de Valencia son, "en cierto modo", una "buena noticia" para la fiesta, "pues la primera lectura que hay que hacer es que la movilización de ayer en Valencia ha llegado por fin a los políticos".El empresario de la plaza de toros de Las Ventas, José Antonio Martínez Uranga, también ha mostrado su rechazo "absoluto" a los planteamientos de Ribó."Es una mala idea porque es descafeinar la fiesta. Además ya se ha demostrado que esos sucedáneos de corridas incruentas no han funcionado. El ejemplo está en Quito, que tenía la feria más importante de Latinoamérica y que, tras año y medio celebrando corridas sin muerte, han dejado de congregar a la gente", ha asegurado el empresario donostiarra.Para el ganadero Victorino Martín el problema radica en que hay un "absoluto desconocimiento de lo que es el mundo del toro y lo que es un toro bravo"."Me da mucha pena ver un alcalde de una ciudad tan importante como Valencia que vierta sus opiniones sin ni tan siquiera buscar el más mínimo asesoramiento. El toro de las corridas a la portuguesa sufre mucho más que el que muere en la plaza, ya que se le deja enfriar las heridas de camino al matadero", ha afirmado.

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