El dudoso arte de abrir heridas en nombre de la democracia

cope.es cope.es

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 20:40

Uno de los legados más funestos de las dos últimas legislaturas socialistas ha sido la llamada Ley de Memoria Histórica que rompió el espíritu de la  transición democrática. Ahora, la Junta de Andalucía acaba de rebasar la propia ley zapaterista al aprobar una “Ley de Memoria Democrática” como fruto de la alianza entre socialistas y comunistas. Pretende eliminar en el plazo de 18 meses todos los símbolos que recuerden la época franquista en calles y  plazas, sin atender a razones artísticas o históricas para evitar su desmantelamiento. También prevé la expropiación temporal de todos los terrenos privados donde se sospeche que existen personas enterradas para proceder a su exhumación.Con esta medida la Junta abrirá viejas heridas de una época que fue consecuencia de una guerra civil, y que ahora se pretende reverdecer. Como guinda, la ley prevé la revisión del contenido de las asignaturas de historia en todos los niveles educativos de modo que se interprete lo ocurrido en la II República, la guerra y el franquismo según su propio criterio, algo que recuerda lo que han hecho todos los totalitarismos allí donde conseguían imponer sus dictados. Como si no existieran otros problemas en Andalucía, la Junta recurre al viejo y dudoso arte de abrir heridas en nombre de la democracia como paliativo del paro, la corrupción y la degradación educativa que han colocado a esta hermosa región española en la cola del progreso social.        

Lo más