Aulas hospitalarias: el otro cole

No les veremos con los nervios de reencontrar a los amigos, pero si con sus mochilas, sus libros y sobretodo, con las ganas de volver a lo cotidiano.

 Foto: Aula hospitalaria del Gregorio Marañón

Redactora de la sección Madrid

Madrid

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:54

Son los niños ingresados en los hospitales. A partir de los cinco días de ingreso, tienen derecho a recibir clases. Es el otro cole: el cole del hospital que hoy también ha comenzado el curso escolar.

9 de la mañana: Victoria Ruiz, directora del aula hospitalaria del hospital Gregorio Marañón, recorre como cada día las habitaciones de pediatría. Allí se encuentra a uno de sus alumnos ya despierto y preparado para ir al cole. Lo ha hecho una hora antes del comienzo de las clases. También hay nervios porque  hoy también ha comenzado el cole en los hospitales. Un derecho de los niños pero sobretodo un recurso fundamental para ellos, pues les devuelve a la rutina. La enfermedad rompe, ha explicado Victoria Ruiz, y la posibilidad de poder recibir clases es la mejor manera para un niño de volver a la rutina, a la normalidad.

Algunos tendrán que recibir las clases en la misma habitación, otros podrán ir a un aula compartida en la que recibirán clases, casi particulares, eso si, con otros niños de edades diferentes. Explica Victoria Ruiz, que los mayores ayudan a los pequeños, y esas clases se enriquecen. Dice Ruiz que es el trabajo más gratificante que ha realizado en su vida.

Se les examina y los trabajos los corregirán los profesores de sus coles. Y no porque estén malitos, llegan peor, ni mucho menos, se esfuerzan y logran magníficos resultados. Reciben clases de idiomas y tienen extraescolares, pero en este caso es la extraescolar la que va hasta el hospital, en forma de charlas, videos, teatro, música y actividades.

Hay un aula específica para niños con necesidades especiales. Y los adolescentes que han pasado un curso entero ingresados y que luego se incorporan a sus colegios, contarán con profesores particulares en sus domicilios para ayudarles en su adaptación.

 Es el otro cole, el cole del Hospital, que al final, funciona como todos los demás.

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