LÍNEA EDITORIAL
La respuesta de la UE a Lukashenko
La Comisión Europea ha aprobado hoy congelar los 3.000 millones de euros que tenía ya aprobados para desarrollar proyectos de colaboración con Bielorrusia

La respuesta de la UE a Lukashenko
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
La Comisión Europea ha aprobado hoy congelar los 3.000 millones de euros que tenía ya aprobados para desarrollar proyectos de colaboración con Bielorrusia. Se trata de una medida dura, a la que se une el aislamiento aéreo del país, pero necesaria para hacer entender al presidente Alexander Lukashenko que no puede comportarse como un dictadorzuelo que, a su antojo, secuestra un avión comercial que cubría el trayecto entre dos capitales europeas para detener a Román Protásevich, un periodista crítico con su Gobierno. Como han denunciado varios líderes europeos se trata de un acto gravísimo, que no puede quedar sin consecuencias. De hecho, las medidas tomadas por la Unión Europea, más allá de las habituales declaraciones condenatorias, han sido rápidas.
Es muy posible que, en una primera reacción, Lukashenko se crezca y aumente la represión, pero el mandatario bielorruso sabe qué riesgos puede asumir. De fondo están las tensas relaciones de la Unión con la Rusia de Putin y la dependencia energética de la propia Unión Europea que se encuentra a menudo con las manos atadas a la hora de mostrar su autoridad moral y política en el tablero de la diplomacia internacional.
Pero, aun reconociendo las dificultades, hay líneas rojas que no pueden quedar al albur del chantaje. Las acciones del régimen de Lukashenko son completamente intolerables. Están en juego las libertades y los derechos humanos en ese país, y la seguridad y en todo el ámbito europeo. Y ante eso no cabe andar con medias tintas.



