Línea editorial: La traca final

Línea editorial: La traca final
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La previsión del Banco de España sobre el crecimiento del producto interior bruto de un 1,4 por ciento el próximo año, ha supuesto un jarro de agua fría para el Gobierno, que tan ufano se muestra con los presupuestos del Estado recién remitidos al Congreso. El Gobierno ha hecho sus cuentas a partir de un dato de crecimiento del 2,1%, es decir, siete décimas más que las previsiones del supervisor del sistema bancario. Esas décimas de recorte se traducirían en una disminución de más de diez mil millones de euros en los ingresos de la Hacienda pública. No parece, sin embargo, que este baño de realidad haya hecho mella en el Gobierno, que sigue encantado con los números que se ha sacado de la manga en el marco de su permanente campaña electoral.
Aún queda el debate parlamentario de la ley presupuestaria y ahí esperan con las uñas afiladas los socios del "Frankenstein", PNV, Esquerra Republicana y Bildu, cada uno con sus propias exigencias que se traducirán en un gasto todavía más desbocado. Sánchez necesita imperiosamente que esos presupuestos se aprueben, aunque sea a costa de recurrir a un mayor endeudamiento que cargará, no solo al futuro gobierno, sino a toda la sociedad española. No son presupuestos sociales, ni rigurosos, ni enfocados a la reactivación económica y a la cohesión social, sino una especie de traca final de los fuegos artificiales en los que Sánchez ha convertido con frecuencia la ardua tarea de gobernar.



