Línea editorial: "El mito caído de la revolución cubana"
En aquellas inéditas manifestaciones la gente se echó a las calles para gritar que tenía hambre pero que no tenían miedo a decirlo y a pedir libertad

Línea editorial: "El mito caído de la revolución cubana"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Tras las manifestaciones populares de ayer lunes, mirar a Cuba y pensar en Cuba va a ser una actividad obligada que deberá exigir a los líderes políticos y a los medios de comunicación un plus de rigor ético e intelectual para analizar lo que pasa en la isla caribeña. Las protestas de ayer, prohibidas por el Gobierno de Diaz Canel, tenían como principal motivo la exigencia de libertad para los disidentes encarcelados el pasado mes de julio, a raíz de otra manifestación que expresaba el profundo malestar de la mayoría de la población, hundida en la miseria por la crisis sanitaria y económica.
En aquellas inéditas manifestaciones la gente se echó a las calles para gritar que tenía hambre pero que no tenían miedo a decirlo y a pedir libertad, un doble grito subversivo que llevó a la cárcel a cientos de personas, en una oleada de operaciones de represalia. La única excusa del Gobierno, entonces y ahora, es la de acusar a lo que llama "la mafia cubano-estadounidense" de provocar la violencia para desestabilizar al régimen. Sin embargo, la realidad es mucho más cruda: ya no es posible callar el estrepitoso fracaso del antaño mito de una revolución que pretendió liberar Cuba de la corrupción moral y económica y solo ha sabido crear violencia y miseria, y sojuzgar a varias generaciones de cubanos.



