Línea editorial: "Maidan es hoy el nombre de la Carta de San Francisco"
El actual inquilino del Kremlin considera que puede rehacer el orden internacional, ya que en su camino apenas se interpone un Occidente en crisis

Línea editorial: "Maidan es hoy el nombre de la Carta de San Francisco"
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
En algo no se le puede negar la razón a Putin: el derecho internacional no es nada sin un poder coercitivo detrás. Igual que Stalin se preguntaba sarcásticamente cuántas divisiones tiene el Papa, el actual inquilino del Kremlin considera que puede rehacer el orden internacional, ya que en su camino apenas se interpone un Occidente en crisis; armado, sí, pero sin disposición al sacrificio. Aquí, sin embargo, han hecho aguas sus previsiones. Cuando suizos, finlandeses y suecos, o los eco-pacifistas alemanes, abandonan su histórica neutralidad e incluso justifican el envío de armas a Ucrania, están haciendo mucho más que posicionarse entre dos partes en conflicto: intentan evitar que Putin cambie las reglas del juego.
Con todas sus limitaciones e hipocresías, el orden internacional surgido de las cenizas de las dos guerras mundiales es infinitamente mejor que la alternativa que plantean Moscú y Beijing. La Europa unida es quizá el mayor homenaje a la Carta de San Francisco que alumbró la ONU. Ese es el tren al que quisieron sumarse los ucranianos en 2014, conscientes de que su determinación podía acarrear un alto precio. El Maidan hizo comprender a Europa que la paz y la libertad no pueden darse por descontadas. A veces se requieren sacrificios. Claro que, para que esos sacrificios valgan la pena, hay que revisar de cuando en cuando los fundamentos éticos del sistema.



