14 DE ENERO

La izquierda antidemocrática

En lugar de entrar a discutir con argumentos las propuestas políticas del partido de Santiago Abascal, se han lanzado a la descalificación recurrente

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 06:05

Una buena parte de las formaciones políticas de izquierda, y a coro también un buen número de medios de comunicación, parecen haber entrado en pánico con la emergencia del fenómeno VOX en las elecciones andaluzas. En ese estado de agitación, en lugar de entrar a discutir con argumentos las propuestas políticas del partido de Santiago Abascal, se han lanzado a la descalificación recurrente, prolegómeno en muchos casos de la violencia física. 


Este domingo los Mossos d’Esquadra han tenido que cargar contra un grupo de manifestantes que, de nuevo, intentaban boicotear un acto de VOX, en esta ocasión en L’Hospitalet. Antes de que llegaran los agentes de la autoridad, algunos de los manifestantes ya habían agredido y escupido a los seguidores de VOX. Desde formaciones como Esquerra Republicana de Cataluña y la CUP se habían jaleado previamente las protestas convocadas. 


La crispación que en muchas ocasiones la izquierda radical traslada a la calle, especialmente cuando los resultados en las urnas no les son favorables, sí son preocupantes manifestaciones antidemocráticas. No es la primera vez que suceden, ponen en peligro la convivencia cívica, y se producen después de que algunos políticos irresponsables, y en la misma línea algunos medios de comunicación, hayan contribuido a alimentar las reacciones viscerales de quienes siempre están a punto para intentar sacar tajada de un río revuelto. Lo que urge, por lo tanto, no son cordones sanitarios ni retratos de trazo grueso sobre el adversario político, sino serenidad y altura de miras política para articular la imprescindible y legítima discrepancia que ha de darse en democracia.

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