La Iglesia no le teme a la historia, sino que la ama
Con decisiones prudentes y dificilísimas, con astucia y habilidad diplomática, Pío XII puso a salvo a muchos judíos para que no fueran deportados

La Iglesia no le teme a la historia, sino que la ama
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Papa Francisco ha anunciado que el próximo año se abrirán los archivos vaticanos relativos al pontificado de Pío XII, que estuvo al frente de la barca de Pedro entre 1939 y 1958, y que a menudo ha sido objeto de una infundada leyenda negra porque, supuestamente, no habría levantado la voz contra el régimen nacionalsocialista de Hitler. La realidad es que, con decisiones prudentes y dificilísimas, con astucia y habilidad diplomática, Pío XII puso a salvo a muchos judíos para que no fueran deportados.
Han sido muchas las reacciones positivas de las distintas federaciones judías a la noticia. Los judíos españoles, por ejemplo, han aplaudido la decisión del Papa y su implicación en la investigación histórica, porque no solo ayudará a comprender mejor lo que sucedió durante el Holocausto sino que también reforzará el diálogo judeocristiano.
La Iglesia da un paso más de apertura y transparencia, puesto que no es la primera vez que se abren los archivos. Como ha recordado el Papa, la Iglesia no teme a la historia, sino que la ama. La investigación histórica seria y objetiva podrá evaluar, con la crítica apropiada, momentos de exaltación del propio Pío XII, y también, momentos de serias dificultades, de decisiones atormentadas y de gran prudencia humana y cristiana. Dichas decisiones pueden parecer, a algunos, insuficientes en determinados casos, pero fueron intentos humanamente muy esforzados para mantener encendida la llama de las iniciativas humanitarias y para proteger a los más vulnerables en un período de oscuridad y crueldad.



