3 DE OCTUBRE
Iglesia y Sociedad Democrática
Hay que volver a encontrarse, a sentarnos con sinceridad y sin espíritu polémico para recobrar la confianza mutua

Iglesia y Sociedad Democrática
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La Transición a la democracia en España pareció cerrar la vieja cuestión religiosa. Los últimos años del franquismo fueron el escenario, gracias al Vaticano II y a los esfuerzos de numerosos católicos españoles que lucharon por la instauración pacífica de la democracia, de un diálogo fructífero con la izquierda que militaba en la oposición y que arrastraba una mentalidad anticlerical. El diálogo que se tejió en los años previos a 1975 hizo posible los consensos constitucionales, la superación del modelo de confesionalidad y el establecimiento de nuevos modos de relación Iglesia, Estado y Sociedad.
Hoy la cordialidad entre la acción política y la fe religiosa parece haber dado paso a la crispación en algunos sectores. Se han roto puentes, se ha deteriorado la confianza y se ha levantado un muro de olvido. La llegada de la democracia y su consolidación gozaron de un apoyo decidido de la Iglesia en España, en plena comunión con el Papa y el Concilio Vaticano II. Lo recordó ayer el Cardenal Fernando Sebastián en El Espejo de Cope. Hay que volver a encontrarse, a sentarnos con sinceridad y sin espíritu polémico para recobrar la confianza mutua.
El Congreso Iglesia y Sociedad democrática, que hoy se inaugura en la Fundación Pablo VI, se propone precisamente arrojar luz sobre ese espíritu de diálogo que merece ser recuperado entre un Estado garante de la libertad religiosa y una Iglesia libre de ataduras y al servicio de la sociedad en la que vive.



