Boletín

11 DE DICIEMBRE

La “cumbre” de Marrakech

El pacto pretende evitar la sangría humana que conlleva la emigración ilegal

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 05:57

Concluye hoy en Marrakech una polémica “cumbre” sobre la regulación de los movimientos migratorios en el mundo, preparada desde hace dos años a partir de un consenso en el seno de las Naciones Unidas que se ha desvanecido por la deserción de numerosos países. Estados Unidos se negó a formar parte de este acuerdo desde el principio, pero en los últimos meses se han añadido destacados miembros de la Unión Europea. El miedo a la llegada masiva de emigrantes ha roto los fundamentos de la solidaridad europea a pesar de que el Pacto que hoy se acuerda en la ciudad marroquí ni siquiera es vinculante, además de garantizar la soberanía nacional de los países receptores. En el documento final se propone una veintena de sugerencias imprecisas para hacer frente a las mafias y para la integración de los emigrantes en los países de acogida en un marco de cooperación con los países de origen.

No se trata de un Tratado en toda regla sino de un marco de trabajo al que los países hoy recalcitrantes podrían adherirse a medida que vean si tiene efectos positivos. En cualquier caso, el pacto pretende evitar la sangría humana que conlleva la emigración ilegal, con más de 60.000 muertos en los últimos quince años, al tiempo que insiste en la necesidad de promover el desarrollo de los países más pobres. El acuerdo saldrá adelante como un primer paso global para la gestión de lo que algunos consideran una amenaza para la estabilidad mundial y otros, en cambio, están convencidos de que contribuirá al crecimiento económico global.

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