
Buena y mala noticia en víspera de Reyes
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La víspera de la Epifanía, con la vuelta de las esperadas cabalgatas de los Reyes Magos a muchas ciudades españolas, ha traído dos noticias contrapuestas. La buena es un considerable crecimiento del empleo, al amparo, todavía, de la reforma laboral de 2012, que ha servido para estimular el empleo desde los difíciles años del primer mandato de Rajoy. La mala noticia procede de las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, al periódico inglés "The Guardian", en las que desprestigia a la ganadería española, acusándola de exportar carne de mala calidad.
Al ministro le ha caído un diluvio de peticiones de dimisión, no solo desde la oposición y los indignados ganaderos, sino incluso desde las filas del PSOE. Para excusarse, el casi invisible Garzón ha utilizado un pretexto pueril: que el periodista que lo entrevistó, recortó las declaraciones por falta de espacio. Vana excusa, porque ha vuelto a insistir en sus ataques a las industrias cárnicas, acusándolas también de maltratar a los animales, de provocar el calentamiento climático y la desertización del campo. Todo ello, sin retractarse de lo afirmado sobre la calidad la carne que exportan. En cualquier país normal, Garzón no aguantaría veinticuatro horas en su silla, pero no es probable que Sánchez lo destituya porque, una vez más, es prisionero de sus inverosímiles pactos. Qué razón tenía con lo del insomnio que iban a provocarle determinados personajes en el Consejo de Ministros.



