La tiranía de la mayoría
El poder ejecutivo, el presidente, ha utilizado un mecanismo que ha invadido competencias propias del poder legislativo

Escucha la Línea Editorial del lunes 23 de febrero
Madrid - Publicado el
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La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Donald Trump tiene una gran significación en un mundo en el que la crisis de la democracia es creciente. El Tribunal Supremo, que actúa como garante de la Constitución, considera que el presidente se ha extralimitado al aprobar los aranceles utilizando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. El poder ejecutivo, el presidente, ha utilizado un mecanismo que ha invadido competencias propias del poder legislativo.
Este modo de proceder ha sido una constante desde que Trump llegó a la Casa Blanca. Gobierna en gran medida apoyándose en ordenes ejecutivas sin impulsar legislación a través de la Cámara de Representantes y el Senado. Su actuación corresponde a una ideología para la que la soberanía popular solo se expresa a través de la mayoría que elige al presidente. Se teoriza que una vez que la soberanía popular elige a los representantes del Congreso y se produce una investidura por mayoría, el presidente elegido no tiene por qué someterse al control del legislativo. Las instituciones del Estado, incluido el poder judicial y el Tribunal Constitucional, deben estar determinadas por la mayoría de la investidura. Se suprime así la separación y el contrapeso de poderes y se resta valor a las instituciones que emanan también de la soberanía nacional, pero de otro modo. El proceso deliberativo en la elaboración de las leyes se borra y a las minorías no se les reconoce valor alguno, incluso cuando representan a casi la mitad de los votantes.



