Creer desde el corazón, pero con cabeza
Escucha la línea editorial del domingo 8 de marzo

Línea Editorial del domingo 8 de marzo de 2026
Madrid - Publicado el - Actualizado
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“Cor ad cor loquitur, el corazón habla al corazón” es el título de la nota doctrinal hecha pública esta semana por la Conferencia Episcopal sobre la relación entre la fe y las emociones. Pudiera parecer un debate abstracto, y sin embargo el tema resulta del máximo interés y actualidad. Por un lado, en algunos contextos culturales la fe se ha convertido en producto de consumo, en una “experiencia” que atrae básicamente por el bienestar personal que genera. En sentido positivo, sin embargo, los obispos constatan también la importancia de redescubrir esa dimensión emocional, quizá descuidada en décadas pasadas frente a visiones que apelaban en exceso a la racionalidad o a la acción y el compromiso social.
Sin cuestionar el uso responsable y equilibrado que hacen de este enfoque diversas iniciativas católicas centradas en el primer anuncio, el documento advierte de las debilidades e incluso potenciales peligros de un enfoque en exceso emotivista. Que, en el menos malo de los supuestos, por sí solo, genera solo una fe epidérmica, incapaz de proporcionar respuestas realmente con sentido y transformadoras. Y en el peor de los supuestos despeja el camino a distintas formas de “manipulación” y “abuso espiritual”. De ahí la necesidad que perciben los obispos de ofrecer unos criterios claros para el discernimiento de este tipo de propuestas. Se valoran, sí, las aportaciones de muchas de estas propuestas, pero desde la necesidad de separar el trigo de la paja. Como principio básico, se afirma, “el verdadero encuentro con Cristo”, si es real, impulsa “al compromiso concreto con la Iglesia y el mundo”.



