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El 'tira y afloja' en las negociaciones entre PSOE y Podemos perpetúa el bloqueo electoral

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias siguen sin ponerse de acuerdo a escasos 13 días para que se decida la investidura

El tira y afloja en las negociaciones entre PSOE y Podemos perpetúa el bloqueo electoral

 Efe

COPE.es

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 05:48

A escasos 13 días para que se decida la investidura, las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos siguen enquistadas. Una situación que cada vez sorprende a menos españoles; pues ha sido fruto de un tira y afloja que empezó con una primera investidura fallida en dos votaciones y que ha continuado con un cambio de postura de Unidas Podemos (rechazado por Sánchez) que tampoco ha dado resultados. Las últimas noticias de esta relación bilateral pasan por el 'no' del presidente en funciones a un apoyo 'gratuito' de Iglesias para no complicar la legislatura en un futuro cercano "por respeto a los españoles", según el propio Sánchez. 

Asimismo, la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, afirmó este domingo que los responsables de Podemos no van a entrar en el Consejo de Ministros "y ellos ya lo saben". Calvo aseguró que esa hipótesis no se va a producir y que el equipo socialista que negocia la investidura del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, sigue a la espera de la llamada de Podemos para buscar una "salida intermedia". Y es que, aunque tras las elecciones, el idilio PSOE-Podemos parecía lo más factible, la situación se ha ido embarrando con cruces de acusaciones por "intereses partidistas" a uno y otro lado. Lo más significativo de las primeras semanas de negociación fue la inclusión del propio Iglesias en un futuro Consejo de Ministros, lo que sirvió a Sánchez para rechazarlo de plano. No obstante, Iglesias reculó a mediados de julio y las negociaciones continuaron bloquedas.

Después de esto, el candidato a la investidura, Pedro Sánchez, pidió a Unidas Podemos, antes de la segunda sesión de la primera sesión de investidura (25 de julio), avanzar en la negociación para llegar a un acuerdo: "Nada que merezca la pena es fácil, y lo que tenemos por delante merece mucho la pena", afirmó después de que se especulara mucho sobre los ministerios que exigía Podemos para apoyar a Sánchez. Sin embargo, el consenso no fue posible. A pesar de las muestras de 'apertura' que se mostraban a uno y otro lado aparentemente. 

La promesa de un futuro gobierno progresista por parte de ambas formaciones no ha llegado a materializarse, porque Sánchez también instaba a la derecha a que "dejara fuera las barreras" y le apoyaran. Algo que en Unidas Podemos nunca sentó bien y que en numerosas ocasiones se usó como arma arrojadiza contra el PSOE por considerar que Sánchez prefería un acuerdo con la derecha. Hasta el punto de que a escasas horas de celebrarse la segunda votación de la primera investidura, desde ambos partidos se filtraron los documentos con sus exigencias para tratar de 'lavarse la manos' ante una posible investidura fallida que, finalmente, acabó llegando. 

Fuentes de la formación morada confirmaron que pedían un listado de competencias entre las que destacaba una vicepresidencia social, tres de los ministerios actuales (Trabajo, Seguridad Social y Lucha contra la Precariedad; Transición Energética, Medioambiente y Derechos de los Animales; Ciencia, Innovación, Universidades y Economía Digital) y dos de nueva creación (Derechos Sociales, Igualdad y Economía de los Cuidados; y Justicia Fiscal, y Lucha contra el Fraude). Después de esto, llegó la réplica del PSOE con su última oferta de entonces; esta pasaba por una vicepresidencia social y los ministerios de Vivienda e Infancia y Juventud. Tras la negativa de Unidas Podemos, el PSOE retiraría su oferta para proponerles Sanidad y Agricultura. O eso era lo que se creía. Y es que la polémica continuaba porque Pedro Sánchez declaró que la propuesta real incluía una vicepresidencia social y los ministerios de Vivienda y Economía Social, el Ministerio de Igualdad y el Ministerio de Sanidad y Consumo. Esto acabó con una primera investidura fallida y que ha tenido a ambos partidos totalmente distanciados durante las vacaciones del mes de agosto; con escasas reuniones de negociación.

Durante el mes de agosto, Podemos rebajó sus exigencias y priorizó negociar políticas activas de empleo o el Ministerio para la Transición Ecológica. Sin embargo, no obtuvieron respuesta concreta del PSOE, cuya negoaciación en dicho mes se resumió en intercambiar un par de WhatsApps.

No obstante, el líder de Podemos afirmaba a finales de dicho mes que si el PSOE volvía "a hacer la misma oferta que hizo" en julio para un Gobierno de coalición, su partido se sentaría a negociar y podría haber un acuerdo en cuestión de horas. Dos semanas después, las espadas siguen en todo lo alto, porque Iglesias exprime a Sánchez afirmando que "ya no le quedan excusas", y Sánchez y el PSOE continúan pensando en una repetición electoral que las encuestas coinciden que le dejarían mejor parado. Mientras, para Iglesias en el PSOE "se equivocarán" si prefieren ir a elecciones porque crean que pueden sacar una mayoría absoluta, algo que ve como "una fantasía".

Asimismo, el PSOE, que reanudará este martes las negociaciones con Podemos, no aceptará que Pedro Sánchez sea investido presidente del Gobierno con un eventual apoyo gratuito de la formación morada y sin un acuerdo previo entre las dos fuerzas que garantice la estabilidad en la legislatura. Hoy se reúen Carmen Calvo y Pablo Echenique con apenas 13 días de margen para poder desbloquear la encrucijada electoral.