La suspensión de los diputados presos puede facilitar la investidura de Sánchez

Atendiendo a los precedentes parlamentarios, le bastarían 174 votos para salir elegido a la primera sin necesidad del apoyo independentista 

La suspensión de los diputados presos puede facilitar la investidura de Sánchez

 

Marcelino Abad
@AbadMarce92

Redactor de cope.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 23 may 2019

Los políticos presos que obtuvieron escaño en las elecciones del 28 de abril acudirán este lunes al Congreso a recoger personalmente su acta de diputados . Es el caso de Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jurdi Turull y Josep Rull. Raül Romeva hará lo propio en la Cámara Alta al haber resultado elegido senador. Así lo ha autorizado el Tribunal Supremo, que les ha permitido salir de prisión para realizar este trámite, pues la ley prescribe que los miembros de las Cortes tienen que recoger personalmente sus credenciales.

Sin embargo, en virtud del artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, una vez que lo hagan quedarán suspendidos para el ejercicio de sus funciones. Ello mientras dure la situación de prisión provisional que pesa sobre ellos por el delito de rebelión. 

Se trata de un caso similar al acontecido cuando Pablo Llarena, entonces instructor del procés, suspendió a Puigdemont, Junqueras, Sànchez, Rull, Turull y Romeva de su condición de diputados autonómicos. Esta medida no supuso la pérdida de su escaño, pero sí la imposibilidad de participar en las votaciones del Parlamento de Cataluña.

La misma situación cobra ahora especial trascendencia de cara a la investidura de Pedro Sánchez, pues los cuatro diputados independentistas perderán su derecho a voto. En consecuencia, el líder socialista necesitaría menos apoyos para salir investido presidente siempre que los políticos presos no renuncien a sus actas.

En primera vuelta se requieren 176 votos a favor para que el candidato a la Presidencia del Gobierno salga investido presidente, o lo que es lo mismo, la mayoría absoluta del Congreso, conformado por 350 diputados. Sin embargo, restando los votos de los cuatro políticos presos, la mayoría absoluta quedaría en 174 votos. Esta no sería la primera vez que se fija por debajo del umbral de los  176. Así sucedió, por ejemplo, en 1989 con la investidura de Felipe González.

Pedro Sánchez tiene prácticamente asegurados 173 votos -PSOE, Podemos, PNV, Compromís y PRC- frente a 171 noes -PP, Ciudadanos, Vox, Navarra Suma, ERC, JxCat y Bildu-. De esta forma, si Coalición Canaria, que cuenta con dos escaños, le diese su apoyo, facilitaría la investidura de Sánchez sin necesidad de que recabase el parabién de los independentistas.

En caso contrario, Sánchez necesitaría en segunda vuelta más síes que noes a su favor para resultar investido presidente, o lo que es lo mismo, la mayoría simple de los votos, que podría lograr a través de la abstención de alguno de los partidos.

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