La sombra del pequeño Gabriel sobre el infanticidio de Elda

 

Jefe de Interior de COPE

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Tiempo de lectura: 3' Actualizado 17:07

La presunta asesina podría pasar hoy viernes a disposición judicial, según fuentes de la propia investigación consultadas por COPE. La Policía siempre sospechó del entorno más próximo al pequeño Dominique, de tan solo 8 años, entregado por la Generalitat de Valencia a una familia de acogida. Su cuerpo, ya sin vida, apareció el 30 de agosto de 2017 junto a Alejandra, la mujer que le cuidaba en ese momento, pareja del padre de acogida y embazada de cuatro meses de este hombre. Niño y mujer fueron encontrados por una vecina de la localidad alicantina de Elda, alertada por los gritos de Alejandra. Al entrar a la vivienda, aprovechando que la puerta no estaba cerrada, vio a la mujer atada en una silla, con la cabeza cubierta por una bolsa. En otra habitación, el cuerpo ya sin vida del crio. Ella aseguró que dos hombres la abordaron en el rellano de la escalera, intentaron agredirla y acabaron matando al niño. A los investigadores no les encajaban las piezas y ayer, nueve meses después, completaron el puzzle: Alejandra es la presunta asesina.

Detenida por asesinar al hijo de acogida de su compañero en Elda en 2017

GRAF102 Elda (ALICANTE).COMUNITAT VALENCIANA.31/05/18/ La mujer detenida como presunta autora del asesinato del hijo de acogida de su pareja sentimental sale tras el registro de un domicilio acompañada de agentes de la Policía Nacional de la que se han llevado cajas con material para la investigación.EFE/MORELL MORELL

Agentes del Unidad de Delincuencia Especial y Violenta (UDEV) junto al grupo de Homicidios de Alicante han detenido a la sospechosa de un delito de asesinato y otro de simulación de delito. Tras el registro del domicilio donde vivía actualmente la pareja y el de los padres de la detenida, los policías se han incautado de diverso material para intentar demostrar ante el juez, que mantiene bajo secreto las actuaciones, cómo esta mujer habría dado muerte al niño, mediante “asfixia mecánica”, como recoge la autopsia. Para ello se habría valido, probablemente, de la propia camiseta del pequeño. Alejandra presentaba magulladuras, pero muy pronto los investigadores tuvieron claro que no había intervención alguna de terceras personas en el escenario del crimen.

Como ya ocurriera con el asesinato del pequeño Gabriel en Almería a manos de Ana Julia, en el infanticidio de Elda vuelve a plantearse la hipótesis de un móvil endiablado: eliminar a la criatura que interfiere en su relación, a entender de la asesina, para rehacer su vida familiar junto a su nueva pareja. En cualquier caso, un aspecto secundario para los investigadores que, a decir de las fuentes consultadas por COPE, se sienten especialmente satisfechos por haber culminado con éxito las pesquisas.

Difícil trabajo de la Policía en un entorno vulnerable

“Hemos intentado trabajar sin hacer ruido y sin aumentar el daño en un entorno en el que casi todos son víctimas”, nos dice una fuente de la propia investigación. La prioridad ha sido proteger a los tres niños que pueden resultar afectados por estos hechos: el fallecido Dominique, Hugo (hijo de entre 3 y 4 años de la detenida, fruto de una relación anterior) y la bebé que tuvieron hace 4 meses la detenida y el padre de acogida del niño muerto. Alejandra, sordomuda, estaba embarazada en el momento en el que presuntamente asesinó a Dominique. El padre de la víctima, Daniel Faus, entrenador de atletismo, había adoptado en acogida al niño, que sufría autismo, junto a su ya ex pareja, Penelope, al no poder tener hijos. La presunta asesina, como también ocurrió en el caso de Almería, intentó poner el foco de la supuesta agresión en el entorno de una anterior relación sentimental suya.

“La Policía tenía claro prácticamente desde el minuto uno que nada de lo que planteaba la Dominique como relato de lo sucedido era creíble: ni robo ni venganza”. Sus versiones estaban llenas de contradicciones. El material reunido durante nueve meses, cuidando no afectar ni siquiera al embarazo de la única sospechosa, a decir de las fuentes consultadas, permite presentar ahora ante el juez “un cúmulo de indicios”, aunque no una prueba material, que demuestra sin género de dudas que ella es la criminal. “Todo ello -subrayan las fuentes consultadas- en una investigación minuciosa y delicada, donde la protección a la víctima y al entorno ha sido una prioridad”.

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