Seis cosas que han cambiado desde el 1-O y una que no
Cataluña ha vivido el mayor terremoto político desde la Transición, pero sigue teniendo el mismo nivel de autonomía que hace un año

MANIFESTACIÓN LLEVADA A CABO EN LA PLAZA DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El 1 de octubre de 2017 quedará marcado en la memoria de todos los que participaron en todo lo relacionado con el referéndum de independencia convocado por la Generalitat de Catalunya. Una jornada inolvidable para los que formaban parte de aquel Govern, para los que pertenecían al Gobierno de España, para los policías nacionales, guardias civiles y mossos d'esquadra que trabajaron aquel día, para los periodistas que cubrieron lo sucedido y para los ciudadanos que participaron o intentaron participar en la votación.
Desde entonces, y en apenas un año, son muchos los cambios que se han producido en el panorama político y social en Cataluña. Repasamos algunos de los más importantes.

21/06/2018.- El presidente de la Generalitat, Quim Torra se reúne con su antecesor en el cargo, Carles Puigdemont, en un hotel de Berlín, Alemania
El President de la Generalitat
Un par de meses antes del 1 de octubre, el entonces Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont aseguraba que estaba dispuesto a aceptar "todas las consecuencias, incluso ir a prisión". Tras los sucesos del 1 de octubre, Puigdemont amagó con declarar la independencia el 10 de octubre, aunque pocos segundos después dio marcha atrás. Finalmente, fue el Parlament de Cataluña el que declaró unilateralmente la independencia el viernes 27 de octubre de 2017. Después, Puigdemont se fue de fin de semana a Girona mientras el Presidente del Gobierno anunciaba su destitución como President de la Generalitat. Dos días después, emprendió la huida a Bélgica, donde se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la pequeña ciudad de Waterloo. Desde allí intenta seguir manejando los hilos de la política catalana, e incluso ha tratado de relanzar su carrera como escritor.
A pesar de que Puigdemont había prometido retornar a Cataluña después de las elecciones de diciembre para ser investido presidente, nunca cumplió su promesa y a su lista, Junts per Catalunya, le tocó buscar un nuevo candidato. Primero lo intentó con Jordi Turull, pero la CUP impidió su investidura, y. finalmente. Quim Torra, sin causas penales abiertas, fue elegido como sexto presidente de la Generalitat.
El Govern
En la práctica, todas las personas que formaban parte de aquel gobierno catalán están alejadas de la primera línea política. Varios de ellos, como el exvicepresidente Junqueras o los exconsellers Quim Forn y Raül Romeva permanecen en prisión provisional. Otros, como el exconseller de Sanidad Toni Comín o la exconsellera Clara Ponsatí, permanecen fugados como Puigdemont, mientras que algunos, como Santi Vila o Carles Mundó se encuentran alejados de la vida política y permanecen en libertad a la espera de juicio.
El nuevo Govern está formado por personas de Esquerra Republicana y Junts per Catalunya que no están imputadas por la causa del procés. Entre los hombres fuertes están el republicano Pere Aragonès y la exconvergente Elsa Artadi.

Rajoy y Pedro Sánchez, reunidos antes del 1 de octubre
El Gobierno de España
El Gobierno de Mariano Rajoy tuvo el apoyo del Partido Socialista y de Ciudadanos en su actuación en los meses de septiembre y octubre, y solo tuvo alguna ligera crítica desde el bando socialista por las cargas policiales del 1 de octubre. Los tres partidos aprobaron juntos la aplicación del artículo 155 en Cataluña. No obstante, el proceso independentista, además de muchos otros factores, supuso un fuerte desgaste para el Gobierno Rajoy, que finalmente fue apartado del poder por la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a Moncloa. El nuevo Gobierno ha mostrado síntomas de acercamiento a los independentistas catalanes, aunque aún no se han plasmado en medidas concretas.
La estrategia independentista
Hasta el pasado 1 de octubre, el independentismo defendía de manera pública una hoja de ruta que consistía en la celebración de un referéndum y la proclamación de la República. Una vez se hizo esa declaración y ningún país la reconoció, los partidos procesistas se quedaron sin un programa político claro, una indefinición con la que acudieron a las elecciones del 21 de diciembre (en la que hablaban de 'implementar' la República) y que aún hoy continúa. A día de hoy, el discurso del independentismo se centra casi exclusivamente en la situación de los presos.
El constitucionalismo sale a la calle
Hasta hace un año, las manifestaciones constitucionalistas eran prácticamente inexistentes en Cataluña. En 2015, por ejemplo, unas 4.500 personas asistieron a la manifestación del 12 de octubre convocada por Societat Civil Catalana. El día 8 de octubre, una semana después del referéndum ilegal, unas 350.000 personas se manifestaron por las calles de Barcelona a favor de la unidad de España, un hito que se repitió apenas tres semanas después, el 29 de septiembre, en otra masiva manifestación por las calles de Barcelona.

29/08/2018.- Una señora coloca lazos amarillos después de que el presidente de Ciudadanos, Alberto Rivera, y la líider del partido en Cataluña, Inés Arrimadas los retiraran durante un paseo junto a cargos y afiliados por la localidad barcelonesa de Alella.
La guerra de los lazos
Desde que los líderes del procés fueron encarcelados, las reivindicaciones independentistas se han centrado en pedir la libertad de los que ellos consideran como presos políticos. Los lazos amarillos, y el color en general, se han convertido en el símbolo utilizado por los procesistas para defender esta causa. Así, puentes, fachadas, fuentes, carreteras, farolas o paredes han sido decoradas con lazos y pintadas reivindicando la excarcelación de Junqueras y compañía.
Esto ha desencadenado también la respuesta de los no independentistas, que se han organizado en grupos para retirar los lazos y símbolos independendentistas del espacio público. Una guerra de símbolos que demuestra la división existente en Cataluña.
Cataluña, una Comunidad Autónoma
Un año después, son muchas las cosas que han cambiado en Cataluña. Sin embargo, el cambio que pretendían, al menos sobre el papel, los convocantes de aquella movilización, no se ha producido. Cataluña sigue teniendo exactamente el mismo estatus político y jurídico que el 1 de octubre de 2017. Sigue siendo una Comunidad Autónoma de las 17 que forman el Reino de España. Eso sí, con un nuevo día histórico que añadir a su relato habitual de agravios.



