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Un millón y medio de adolescentes pueden sufrir daño cardiovascular por el alcohol y el tabaco

 El consumo de alcohol se ha incrementado en un 13,25% y el tabaco un 34,5%

Un millón y medio de adolescentes pueden sufrir daño cardiovascular por el alcohol y el tabaco

 

Laura Otón
@lauramoton

Redactora de informativos

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:26

El consumo de alcohol y tabaco aunque sea en pequeñas cantidades, se asocia con un aumento de la rigidez arterial precoz. Y esto pone en riesgo a más de millón y medio de jóvenes que reconocieron en la última Encuesta sobre uso de Drogas en Enseñanaza Secundarias que, aunque cada vez consumen más tarde, consumen más alcohol y tabaco. El consumo de alcohol se incrementó en un 13,25% y el tabaco un 34,5%.

Así se desprende de un informe recientemente publicado en European Heart Journal, y que recoge los resultados del estudio a chavales entre 13 y 17 años, fumadores y consumidores habituales de alcohol. Y lo que revela es que ese consumo provoca un aumento de la rigidez arterial que puede derivar en enfermedades coronarias. También se ha observado que con estas edades, si dejaban el alcohol y el tabaco se recuperaban con facilidad. El doctor Arrarte presidente de la Sección De Riesgo Vascular De La Fundación Española De Corazón, asegura que “el envejecimiento prematuro de las arterias, en el futuro van a tener más problemas de deterioro de las arterias”.

Según la encuesta de ESTUDES 1.160.200 adolescentes reconocer haber consumido alcohol y más de 534.900 se declaran consumidores de tabaco. La percepción del riesgo no existe en los jóvenes. Ellos creen que están bien y no van a tener ningún problema. “El adolescente que consume alcohol y tabaco la información no la encaja igual que una persona que ha tenido un infarto, y le puede causar problemas, ellos piensan que a mi no me va a pasar porque soy joven y soy invulnerable a todas estas cosas”, explica Arrarte.

El estudio ha analizado que la velocidad de la onda del pulso cariótico-femoral (OVP) en comparación con los no fumadores es mucho mayor. Pero a la vez también recogen como aquellos que dejaron de fumar “durante el seguimiento recuperaron su salud arterial”.

Al doctor Arrarte no le queda duda, “en gente joven debemos conseguir evitar que tengan este consumo desmedido, y por supuesto que no ninguneen el riesgo, así probablemente les podamos prevenir alteraciones no deseadas que comenzaron en su juventud”.

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