Goiat, el violento oso pardo al que odian los ganaderos españoles y franceses

Este ejemplar de oso pardo fue traido desde Eslovenia para aumentar el número de ejemplares de su especie en los Pirineos, pero presenta un impulso depredador inusual

Goiat

 El oso pardo Goiat en los Pirineos PirosLIFE

COPE.es

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 23:37

Goiat es un oso pardo esloveno liberado en los Pirineos catalanes en primavera de 2016, como parte del programa europeo de reintroducción del oso pardo, que estuvo a punto de desaparecer de los PIrineos en los años noventa y actualmente se encuentra en la categoría de máxima protección. Sin embargo, este proyecto, que buscaba aumentar el número de ejemplares de esta especie, y romper la endogamia actual, hizo que disminuyesen los ejemplares de animales de otras especies por el impulso depredador del animal. Este oso pardo, según los expertos, presenta una violencia poco habitual entre los de su especie, que ha provocado que los ganaderos de la zona pidan su expulsión por los continuos ataques a su ganado.

Desde que despertó de su hibernación, a finales de abril, Goiat ha sido protagonista de más de una docena de ataques a animales de ganaderos franceses y catalanes. Entre sus víctimas hay potros, yeguas, ovejas y colmenas, de las que llama la atención la presencia de yeguas, porque ningún otro ejemplar en los Pirineos lo hace. Estos continuos ataques en territorio francés y catalán han hecho que se abran debates sobre la necesidad de la presencia de este ejemplar en la cordillera fronteriza entre España y Francia. 

En julio comenzaron las grandes protestas del sector ganadero. Ante esta presión, la Generalitat anunció medidas disuasorias para alejar a Goiat del ganado, unas medidas que resultaron insuficientes, ya que los ataques continuaron. Durante el verano, el oso pardo ha decidido ir al territorio francés, lo que provocó la movilización de los ganaderos galos, que realizaron batidas para asutar a Goiat y evitar que se acercase a su ganado, devolviéndolo a territorio español. 

Ante esta animadversión de los ganaderos de los Pirineos ante Goiat, y sus inusuales ataques, la Generalitat ha iniciado un estudio sobre su comportamiento. Si el estudio indica que su conducta no puede ser enmendada, la única opción que quedaría sería expulsar al oso pardo de la zona. El consejero ha reconocido que no se sabe como se capturará al oso. Además, también se está realizando otro estudio para, mientras tanto, delimitar el territorio del oso y que no afecte a los ganaderos locales. 

Durante estos meses también han estado organizando los colectivos que están a favor de mantener a Goiat en los Pirineos, y los que no. Ante las quejas de los colectivos que piden la expulsión del oso pardo por su agresividad, las organizaciones que defienden su estancia han informado que Goiat evita los rebaños de ovino vigilados por perros de protección y pastor, una medida que parece funcionar mejor que las nuevas promovidas por la Generalitat. Además Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, ha destacado que la conservación del oso es una obligación establecida por las autoridades europeas.

Por su parte, las asociaciones que piden su expulsión añaden la preocupación de no saber cómo encontrarle en un futuro, ya que el collar que lleva se está quedando sin batería, y las consecuencias sean mucho mayores. Por su parte, se ha convocado una manifestación para el próximo viernes para protestar por el daño que causa la fauna salvaje al sector ganadero.

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