Buscan una casa de acogida para la perra que mordió en el pene a un vecino de Reus

Kiara, como se llama el animal, desgarró de un mordisco el pene al hombre tras ser pateada

Perro peligroso | Pixabay

Perro peligroso | Pixabay

COPE.ES | Agencias

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 21:21

Un hombre pateó a un perro de raza potencialmente peligrosa en Reus y el animal le desgarró el pene de un mordisco, herida por la que tuvo que someterse a una cirugía de reconstrucción en el hospital.

El hombre, un ciudadano senegalés, maltrató al perro en la calle Santa Teresa de Reus en la madrugada del pasado 11 de septiembre y el animal respondió con un mordisco, según una vecina que presenció los hechos.

El perro es propiedad de uno de los vecinos y también mordió a la víctima en la mano cuando intentaba zafarse del ataque.

La entidad animalista Nova Eucària ha anunciado a través de Twitter que se busca una casa de acogida para la perra Kiara. En la publicación se puede leer lo siguiente: “Necesitamos urgentemente casa de acogida temporal o adopción definitiva”.

En la plataforma animalista han escrito también este comunicado:

NEC se implicó en el «caso Kiara» el día 19 de septiembre, podríamos decir que por petición popular, pues fueron muchos los correos electrónicos que recibimos pidiendo que salváramos a la perra y, de entre estas comunicaciones, nos hizo tomar la decisión la demanda de auxilio de los «propietarios» de Kiara.

Así pues, desde NEC se procedió a gestionar la acción legal en el juzgado para evitar su posible sacrificio y, a nivel administrativo, para retirar el decomiso que pesaba sobre ella. Este fue nuestro único compromiso sobre unas acciones realizadas y concluidas con éxito. Sin embargo, pedimos la custodia para poder tenerla bajo nuestra tutela hasta que la familia obtuviera la licencia de tenencia de perro considerado potencialmente peligroso, único documento del que no disponían. Finalmente no nos otorgaron la custodia.

NEC ha asesorado a quien decía ser la familia de la perra para que gestionaran el trámite de esta licencia y fueran a rescatar a Kiara lo antes posible en la perrera, ya que era el documento que les faltaba para poder ir a buscarla. Kiara dispone del microchip, está censada, tiene la cartilla y también el seguro, documentos que desde NEC constatamos. Pero su «familia», finalmente, se ha desentendido de la perra. Se trata de una pareja afectada por drogodependencia, que ha estafado a una particular que les ha ido dando el dinero que necesitaban para poder realizar todos estos trámites; también han demostrado que no quieren a Kiara, pues la querían hacer parir (presuntamente) para vender las crías y porque que no la han ido a buscar desde que el juez levantó el decomiso. No se han preocupado más, lo que ha provocado que se eternizase el proceso de liberación de la perra. A través de la mentira, han sido engatusando a todos los agentes implicados en el asunto.

“Desde NEC considerábamos que lo más adecuado para Kiara, después de una temporada tan traumática, fuera ir a parar directamente a la que había sido su casa antes de que se hubiera tenido que defender de las agresiones que originaron su cautiverio, pero cuando hemos conocido la realidad que escondían sus «propietarios», decidimos actuar diligentemente y poner a Kiara a nuestro nombre, es por eso que NEC es «propietaria» de la perra mediante un contrato de cesión con sus antiguos "propietarios". Lo hemos hecho así porque consideramos que es la manera de poder seguir protegiendo la vida de Kiara, ya que somos conocedores directos de lo que les pasa a los animales almacenados en la Última Llar y, sobre todo, por las últimas declaraciones vertidas en el Diario de Tarragona: «(...) faltan pocos días para que venza el plazo, señalan fuentes municipales, el perro se decretará oficialmente abandonado y dejará en manos de la Última Llar la posibilidad de darlo en acogida a quien presente la documentación para tenencia de perros de raza potencialmente peligrosa. El ejemplar, que sigue en su jaula, sigue ofreciendo mucho respeto entre cuidadores y equipo veterinario de la Última Llar. Su aspecto aparentemente dócil tras la valla es diferente una vez no hay una protección entre Kiara y las personas. De momento, no ha habido ningún ataque, si bien hay mucho respeto cuando toca limpiar la jaula, darle de comer o comprobar su estado de salud.» , donde parece que se prepare el terreno para poder justificar su posible desaparición, como ya ha pasado con miles de animales que han entrado en esta perrera”.

ctv-fts-captura

Lo más