El artículo de Pérez-Reverte que demuestra que Irene Montero mintió en el debate de portavoces

El escritor desmontó hace días una teoría difundida este viernes por la portavoz de Unidas Podemos sobre los desaparecidos en España

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COPE.es

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 04 nov 2019

España es el segundo país con más personas desaparecidas por detrás de Camboya. Esa fue una de las frases que Irene Montero, portavoz parlamentaria de Unidas Podemoslanzó en el debate electoral que albergó TVE el pasado viernes. El argumento de que nuestro país cuenta con tantísimos desaparecidos, empleado muchas veces por los partidos de izquierda, resulta ser falsoComo quiso demostrar Arturo Pérez-Reverte hace escasos días.

Lo hizo a través de uno de sus habituales artículos en XL Semanaltitulado Menos Camboyas, Caperucita. “Hace tiempo que se repite en las redes sociales y en ciertos medios informativos esta absurda afirmación: Sólo Camboya tiene más fosas comunes que España; refiriéndose, naturalmente, a los enterramientos de la represión franquista durante la Guerra Civil. Y en estos tiempos en que 280 caracteres de Twitter se consideran información completa y contrastada, resulta asombrosa la cantidad de gente que se hace eco y lo repite una y otra vez, sin más contenido ni análisis. Como si fuese una verdad histórica incontestable”, reflejaba el escritor el pasado 13 de octubre.

 

Según afirma Pérez-Reverte, “se dice que los desaparecidos y enterrados por los franquistas, que aún quedan por encontrar e identificar, son unos 115.000”. Esas son “las cifras del horror español durante los tres años de guerra civil”. Tras haberlas desmenuzado, llega la primera sentencia contundente del autor: “Y convendrán conmigo, aunque yo sea torpe en matemáticas, que situar a un país con 115.000 supuestos desaparecidos en fosas comunes en segundo lugar detrás de Camboya, donde los jemeres rojos exterminaron a 1.700.000 personas –el 33 por ciento de los hombres y el 15 por ciento de las mujeres– resulta un poco forzado y síntoma de poca memoria o mucha ignorancia”.

Pérez-Reverte aún va más allá en su argumentación. “Si las fosas de Stalin –700.000 rusos y 200.000 polacos por lo menos, entre otros– fueron gigantescas, tampoco quedó atrás un país hoy miembro de la Unión EuropeaAlemania, que aparte del holocausto de seis millones de judíos en campos de exterminio y matanzas diversas, horadó de tumbas su suelo y el de Europa, metiendo en ellas a tres millones de prisioneros soviéticos, millón y medio de polacos y diez o doce millones más de víctimas de asesinatos directos”, cuenta.

 

Puestos a situar fosas comunes, calculen cuántas habrá en Turquía y aledaños, donde tuvieron lugar las matanzas de griegos y armenios de principios del siglo pasado. O en China, donde el maoísmo pasó por la picadora a más de 10 millones de personas, y los japoneses, sólo entre 1942 y 1945 y en esa misma China, a otros tres millones. O en las ex colonias alemanas, belgas y británicas de África”, añade también.

La lista de Pérez-Reverte tiene algunos nombres más: “O en las fosas comunes de apaches y otros indios en los EE.UU. Y, más cerca ya en el tiempo y el espacio, podemos también echar un vistazo a la ex Yugoslavia, donde hace sólo 25 años fueron asesinados y enterrados en fosas comunes 200.000 musulmanes bosnios, a buena parte de los cuales aún están buscando. O intentar el imposible cálculo de cuántas de tales fosas habrá dejado el yihadismo islámico en Iraq y Siria en los últimos años. Por ejemplo”.

De ahí que Pérez-Reverte lance este consejo final. Sin destinatario concreto, aunque Irene Montero podría serlo tras lo que afirmó el viernes: “No ofenda la historia ni la inteligencia del prójimo. No vuelva a decir, se lo suplico, que España es el país con más fosas comunes después de Camboya, etcétera. Tenemos demasiadas, en efecto. Nadie lo niega. Pero, evíteme, como decía Chiquito de la Calzada, el natural impulso de decirle a usted trigo por no llamarlo Rodrigo. Pedazo de idiota”.

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