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El apagón informativo que Sánchez pretende imponer a la prensa

Analizamos las distintas ruedas de prensa del presidente del Gobierno en los últimos meses

El apagón informativo que Sánchez pretende imponer a la prensa

 

Jaime Cervera

Redactor

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 17 ene 2020

En los últimos meses, especialmente desde las elecciones del 10 de noviembre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha desarrollado un particular hermetismo de cara a los medios de comunicación. Fueron especialmente sonadas dos comparecencias de Sánchez en las que los periodistas tuvieron que asistir a comparecencias —que no ruedas de prensa— sin preguntas. En una de ellas, incluso, ni siquiera pudieron entrar en la sala donde Pedro Sánchez y Pablo Iglesias formalizaban su acuerdo de Gobierno.

Es cierto que, desde la fecha de las elecciones, el presidente ha protagonizado cinco comparecencias en las que ha admitido alguna pregunta, pero la prensa de todas las tendencias ideológicas sigue descontenta. El motivo es que Sánchez ha limitado mucho el tiempo dedicado a los medios en las ocasiones en que no se hallaba presente la prensa extranjera. Cuatro días después de las elecciones, por ejemplo, el 14 de noviembre, el presidente del Gobierno compareció en La Moncloa y solo dos periodistas pudieron hacer una pregunta a Sánchez.

Casi veinte días después, el 2 de diciembre, el presidente del Gobierno volvió a atender a los medios, pero esta vez acompañado del Secretario General de la ONU y con presencia de prensa extranjera. El resultado fue que no quiso responder a cuestiones que no tuvieran que ver con la Cumbre del Clima celebrada en Madrid y que aceptó cuatro preguntas, solo dos de ellas de periodistas españoles.

Es por eso que, cuando Sánchez aceptó el encargo del Rey de formar Gobierno, el 11 de diciembre, y solo aceptó dos preguntas, los periodistas acabaron por perder la paciencia. Los dos corresponsales que tuvieron ocasión de interpelar al entonces presidente en funciones le echaron en cara a Sánchez su huida del escrutinio público. Daniel Basteiro, de El Español, le dijo al líder del PSOE que, si solo iba a haber dos turnos de preguntas en la comparecencia, "es porque a diferencia de los demás líderes políticos que han comparecido en el Congreso, han puesto este límite, algo por lo que, mis compañeros y yo expresamos nuestra profunda disconformidad". Del mismo modo, Beatriz Fernández, de la agencia Europa Press, animó al presidente a "encontrar un equilibrio" entre "la discreción que requiere toda la negociación [en referencia a las conversaciones entre Sánchez y sus socios] y la mínima información que los ciudadanos quieren recibir".


 


Al día siguiente, el 12 de diciembre, Sánchez atendió a los medios antes de la reunión del Consejo Europeo. El presidente tomó nota y en un corrillo con periodistas aceptó ocho preguntas, aunque por tiempo limitado.

No obstante, la lección le duró poco, ya que el 30 de diciembre el presidente Sánchez volvió a las andadas y vetó la entrada de la prensa a la sala donde se hacía oficial su acuerdo de Gobierno con Unidas Podemos de cara a la investidura. Los periodistas volvieron a denunciar la actitud esquiva del presidente en las redes sociales. Fue el caso del redactor de El País, Carlos E. Cué, así como del mencionado Daniel Basteiro.


 



 


Finalmente, pasada la investidura, el pasado domingo Sánchez compareció ante los medios en la primera rueda de prensa digna de tal nombre en meses. Fue para anunciar la composición de su nuevo Gobierno. Tras sus palabras, el presidente aceptó diez preguntas, sin duda una clara mejoría, aunque algunos periodistas siguieron sin poder dirigirse al líder del Ejecutivo.


 


Esta hermética actitud por parte de Pedro Sánchez contrasta, además, con la demanda de transparencia que él y otros cargos del PSOE hacían a Rajoy cuando este ocupaba La Moncloa.


 



 


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