COPE

ELECCIONES MADRID ANDALUCÍA (Análisis)

El Gobierno andaluz intenta aislarse de la "caja de resonancia" madrileña

Las sonadas elecciones en Madrid, con su polémica campaña y la victoria contundente de Isabel Díaz Ayuso, retumban en la esfera política española, aunque el Gobierno andaluz de PP y Cs intenta zafarse del ruido de un posible adelanto de los comicios con continuas exhibiciones de "estabilidad".,El denominado "modelo andaluz" que surgió de las elecciones autonómicas de 2018, con PP y Cs gobernando gracias al apoyo parlamentario de Vox, sigue adelante más de

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 23:10

Enrique Bermúdez

Las sonadas elecciones en Madrid, con su polémica campaña y la victoria contundente de Isabel Díaz Ayuso, retumban en la esfera política española, aunque el Gobierno andaluz de PP y Cs intenta zafarse del ruido de un posible adelanto de los comicios con continuas exhibiciones de "estabilidad".

El denominado "modelo andaluz" que surgió de las elecciones autonómicas de 2018, con PP y Cs gobernando gracias al apoyo parlamentario de Vox, sigue adelante más de dos años después con pocos altibajos, salvo contadas "amenazas" de la formación que lidera Santiago Abascal que después nunca llegan a concretarse.

PP y Cs exhiben sintonía en el Gobierno regional y dejan a menudo constancia de ello por escrito: un pacto de gobierno, un acuerdo para no aceptar tránsfugas del otro partido, tres acuerdos de presupuestos (con Vox) y el inicio este mismo martes de los trabajos para las cuartas cuentas autonómicas, las que llegarían al final de legislatura.

Sin embargo, como en las bodas, es habitual que de unas elecciones salgan otras y, en este caso, a pesar de las reiteradas negaciones de los dirigentes andaluces muchas miradas se dirigen a la comunidad y a su gobierno de coalición sostenido por Vox.

El presidente de la Junta, Juanma Moreno (PP), ha recordado que lo que ocurra en Madrid es "una caja de resonancia" para el resto de España, en referencia principalmente a la política nacional, pero es consciente de que los resultados de las elecciones madrileñas pueden afectar al resto de comunidades.

Tanto Moreno como el vicepresidente, Juan Marín (Cs), insisten en descartar un adelanto electoral (los comicios tocan en 2022) y en negar la influencia de las elecciones madrileñas, pero es cierto que el presidente, desde hace semanas, añade un "pero" a su afirmación.

Una "causa mayor", la "volatibilidad" de la situación política o lo "cambiante" del escenario por días han sido algunas de las balas que el presidente se ha guardado en la recámara.

Moreno no tiene un relato ahora mismo para adelantar las elecciones, ya que gobierna sin problemas con Cs, ha cerrado tres presupuestos con Vox y hace una semana ha firmado un pacto fiscal con esta formación que puede ser la antesala de las próximas cuentas. Sin ese apoyo también podría prorrogar los presupuestos de 2021 y agotar los cuatro años de legislatura.

Sin embargo, tras los comicios madrileños, la fotografía política muestra en Andalucía una foto favorable al presidente: Un PP en alza, con buenas encuestas; un PSOE-A que está dirimiendo su liderazgo, decidiendo si adelanta las primarias y sin candidato; un Ciudadanos en grave crisis; Vox manteniendo a su electorado; y el resto de partidos de izquierda en ruptura.

EL PP Y EL RIESGO DE CONFIAR EN EL CAMBIO DE TENDENCIA

En el PP-A creen que la importante victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid y el mal resultado del PSOE puede suponer un cambio de tendencia a nivel nacional, después de las sucesivas victorias socialistas en las comunidades y en las generales.

Los populares, que en la comunidad andaluza se afanan en presentarse como el ala moderada del partido, prefieren gobernar con Cs que con Vox, el hipotético escenario de gobierno más probable para ellos tras unos comicios autonómicos, debido a la gran debilidad de la formación naranja. A pesar de ello, no olvidan que perdieron las elecciones de 2018 y que se arriesgarían a dejar el Ejecutivo en una comunidad históricamente dominada por el PSOE.

LA CRISIS DE CIUDADANOS Y LA INCÓGNITA DE SU FUTURO

La formación naranja tiene en el Parlamento andaluz 21 diputados (se quedó a sólo cinco del PP) y está al frente de casi la mitad de consejerías del Ejecutivo andaluz. Un adelanto electoral supondría una drástica reducción de su peso político e incluso quedarse fuera de un hipotético Gobierno de derechas de PP y Vox, aún más tras la debacle en los comicios madrileños.

Su líder, Juan Marín, quiere agotar la legislatura y defiende constantemente la estabilidad con el PP. En la parte naranja del Gobierno y en el grupo parlamentario, a pesar de la división de diputados de la corriente crítica con la dirección, también son partidarios de agotar la legislatura. Ahora tienen el ejemplo de lo ocurrido en Madrid, con la desaparición de la Asamblea.

UN PSOE-A EN PROCESO INTERNO Y SIN CANDIDATO

La Ejecutiva Regional del PSOE de Andalucía se reúne el próximo jueves para debatir sobre un posible adelanto de las primarias para elegir al candidato a la Presidencia de la Junta después de que en las últimas semanas se hayan pronunciado -a favor o en contra- las distintas direcciones provinciales.

Los socialistas, que ganaron las elecciones de 2018, dirimen ahora si adelantan las primarias y después tendrán que decidir entre la continuidad de Susana Díaz o la renovación del liderazgo, previsiblemente con el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, como opción, ya que cuenta con el respaldo de Ferraz aunque aún no se ha posicionado oficialmente.

EL TIRA Y AFLOJA DE VOX

Hasta la fecha Vox ha amenazado al Gobierno de PP y Cs (con no apoyar los presupuestos o con dejar de respaldar sus iniciativas), pero no ha terminado de materializar esas amenazas. Ha firmado un pacto de investidura con el PP, tres acuerdos presupuestarios con PP y Cs y ahora una rebaja fiscal, aunque ha sido a dos bandas: PP con Vox y PP con Cs.

Vox se encuentra cómodo en la oposición, apoyando al Gobierno pero sin el desgaste de la gestión, pero habrá que ver cómo gestiona su apoyo al Ejecutivo madrileño y si abre la puerta a gobernar en alguna comunidad, lo que tensaría la cuerda en Andalucía.

UNA IZQUIERDA FRACTURADA

La polémica ruptura de Adelante Andalucía ha dejado a los partidos a la izquierda del PSOE desgranados y con un difícil encaje en un futuro para un posible Gobierno con los socialistas.

Por un lado, Podemos e IU se mantienen como corazón de esta confluencia pero la que fue su candidata, Teresa Rodríguez, líder de Anticapitalistas, cuenta con el respaldo mayoritario de diputados, ahora no adscritos, y se presentarán de forma independiente, lo que previsiblemente restará poder parlamentario a estas formaciones.

Radio en directo COPE
  • item no encontrado

En directo