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El oro y la deuda pública reciben el dinero que abandona la Bolsa

La incertidumbre geopolítica es tan elevada en estos tiempos difíciles que los inversores  prefieren la tranquilidad que ofrece la deuda pública

La Bolsa arranca el martes con números rojos. No demasiado graves, pero rojos

Mariscal

Bolsa de Madrid

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 18:01

La deuda pública y el oro siguen acogiendo en su seno a los inversores más cautelosos. El flujo de dinero desde el mercado de acciones hacia estos puertos de atraque ha sido constante en las últimas semanas. Se ha producido, de hecho, incluso en los momentos en los que la Bolsa ha subido algunos peldaños.

Hoy el índice Ibex 35 ha cerrado en 9.159 puntos con baja de un 0,36 por ciento.  Los inversores apuestan por la deuda alemana, pero también por la española y la estadounidense, lo que hace subir sus precios y bajar sus rentabilidades. El rendimiento de los bonos alemanes ha marcado hoy un nuevo mínimo histórico. Ahonda en su rentabilidad negativa. Los inversores le pagan al Tesoro alemán un 0,33 por ciento por colocar su dinero en el  “bund” a diez años. 

La incertidumbre geopolítica es tan elevada en estos tiempos difíciles que los inversores internacionales prefieren la tranquilidad que ofrece la deuda pública si se mantiene hasta su vencimiento. Otra cosa es verse obligado a vender deuda antes de que venza, porque su precios puede sufrir importantes movimientos. Ahora, de hecho, el pecio está en máximos. El bono español con el mismo vencimiento ofrece tan solo un 0,38 por ciento. Algo nunca visto. Por su parte, los bonos de Estados Unidos a diez años rinden menos del 2 por ciento.  Es todo un síntoma. 

El oro sigue ganando altura por encima de la referencia de  los 1.400 dólares por onza. Hoy se paga a 1.430 dólares, que es su precio más alto en más de un lustro. A comienzos de año estaba a 1.280 dólares. Los analistas esperan también una subida en el precio de la plata. En los demás mercados, sigue fortaleciéndose el euro, roza el cambio de 1,14 dólares, mientras la libra esterlina se cambia por poco más de 1,27 dólares. 

Los expertos de Societé Generale creen que la opción más probable para el reino Unido es un Brexit sin acuerdo.  El 23 de julio se conocerá el nombre del próximo inquilino del número 10 de Downing Street.  El petróleo parece haber encontrado un precio de relativa estabilidad en el cortísimo plazo en la zona de los 64 dólares barril. Ahí se ha quedado en las últimas horas, tras las subidas verticales de las pasadas semanas. En los próximos días puede pasar casi de todo, porque la tensión sigue muy alta entre Estados Unidos e Irán. Y creciendo. 

Washington y Teherán mantienen un pulso que el resto del mundo sigue con el corazón en un puño.  Irán sigue erre que erre en su progresiva retirada de los anteriores compromisos nucleares.  Nadie olvida que hace muy pocas semanas el petróleo tipo Brent se pagaba a 75 dólares. 

A primera hora de la tarde se ha publicado el índice de confianza del consumidor en EEUU. Es una referencia importante, porque el consumo privado justifica más de las dos terceras partes de la actividad económica en aquel país. Y las noticias no han sido buenas, porque  este indicador se ha situado en 121,5 puntos, muy lejos de los 131 puntos que esperaban los mercados. También han defraudado las ventas de casas de segunda mano en EEUU. Se han contabilizado el mes pasado 626.000 transacciones, frente a las 680.000 que esperaban los analistas.   

Esta tarde, ya con los mercados europeos cerrados, comparecerá el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Será en Nueva York. Está previsto que hable sobre política monetaria y sobre previsiones económicas, así que los inversores de medio mundo le van a escuchar con oído atento. En los últimos días ha dejado bastante claro que rebajará en breve el precio del dinero para impulsar el crecimiento.  Podría producirse ya en la reunión de la Reserva prevista para finales de julio. Será el primer recorte de tipos de interés desde hace más de diez años. 

Respecto al otro foco de tensiones internacionales, la guerra comercial, Pequín  ha confirmado que los equipos de China y Estados Unidos están preparando la reunión que mantendrán los presidentes de ambos países aprovechando la “cumbre” que celebrará el G-20 en Japón este fin de semana. Trump y Xi tienen la oportunidad de acercar posturas, pero los mercados esperan que esta cita sirva tan solo para desatascar las conversaciones y no tanto para alcanzar acuerdos concretos.  Pero algo es algo y menos da una piedra. 

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