MUSEO SOROLLA
El Museo Sorolla prorroga a septiembre la exposición "¡Sorolla ha muerto! ¡Viva Sorolla!"
El Museo Sorolla ha decidido prorrogar hasta el próximo mes se septiembre la exposición ¡Sorolla ha muerto! ¡Viva Sorolla! ante "el enorme éxito" de asistentes, pues ha recibido más de 150.000 visitas desde su inauguración el pasado 24 de enero.
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El Museo Sorolla ha decidido prorrogar hasta el próximo mes se septiembre la exposición ¡Sorolla ha muerto! ¡Viva Sorolla! ante "el enorme éxito" de asistentes, pues ha recibido más de 150.000 visitas desde su inauguración el pasado 24 de enero.
La exposición, que tenía que haber cerrado sus puertas ayer domingo, 25 de junio, podrá visitarse en la Sala I del Museo Sorolla hasta el 3 de septiembre de 2023.
La muestra, que se enmarca dentro de las celebraciones por el primer centenario del fallecimiento del pintor, traza un recorrido vital a través de los tres últimos años de vida del valenciano y saca a la luz la enorme repercusión que tuvo su muerte, tanto en el mundo de la cultura de su tiempo, como a nivel social, así como los homenajes que el pintor recibió con el paso de los años.
Una exposición comisariada por el departamento de Documentación del Museo Sorolla que es el resultado de una investigación en los fondos fotográficos y documentales del archivo del Museo Sorolla.
La muestra se organiza en cuatro secciones: 'Una fina y templada mañana', 'La luz que se apaga', '¡Sorolla ha muerto! ¡Viva Sorolla!' y 'El pintor inmortal', en cada una de las cuales se exhibe una selección de fondos documentales de muy variado formato procedentes del archivo del museo.
Se muestran tanto fotografías antiguas, como correspondencia, o noticias de prensa de la época, que atestiguan el aprecio y el reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional, que consiguió el pintor.
Junto a esta selección de documentos se expone el Retrato de Mabel Rick, Señora de Pérez de Ayala, última obra de Sorolla, que dejó inacabada al sufrir mientras lo pintaba la hemiplejía que le impediría seguir trabajando.
A estas obras se suman dos esculturas, una de ellas inédita: la máscara funeraria que el escultor Mariano Benlliure realizó en su lecho de muerte y la mano del pintor esculpida por Ricardo Causarás.



