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Los secretos que encierra el famoso dibujo de Da Vinci que la justicia italiana ha impedido viajar al Louvre

El dibujo que está enfriando las relaciones diplomáticas entre Italia y Francia es probablemente el más famoso y misterioso de los diseños de Leonardo

Los secretos que encierra el famoso dibujo de Da Vinci que la justicia italiana ha impedido viajar al Louvre

 

@evaenlaradio

Corresponsal de COPE en El Vaticano

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 20:46

El primero en fijarse en que los dibujos de un adolescente avispado de 16 años eran excepcionales fue el padre de Leonardo, Piero da Vinci. Se presentó en el taller del famoso artista florentino, Andrea del Verrochio con un cuaderno pintado por su hijo bajo el brazo. A partir de aquel momento se convirtió en su aprendiz y nació la leyenda.

El dibujo que está enfriando las relaciones diplomáticas entre Italia y Francia es probablemente el más famoso y misterioso de los diseños de Leonardo: “El hombre de Vitrubio” o “Hombre Vitruviano”, que de forma excepcional y tras muchos meses de tensiones estaba previsto que se expusiera en el Louvre a partir del próximo 24 de octubre. A cambio, el museo de París enviaría a Roma varias piezas de Rafael, de cara al quinto centenario de su muerte en 2020.

Pero la justicia italiana ha impedido el traslado de este dibujo alegando que peligra su conservación. Esta decisión implica la suspensión del préstamo de los cuadros de Rafael.

¿Qué tiene de especial este dibujo para que haya originado tantas teorías sobre su significado?

Curiosamente el propio Leonardo dio la importancia “justa” a este dibujo, porque tan sólo lo incluyó en uno de sus diarios. Está pintado a pluma y tinta en papel, y su tamaño no es mucho más grande que un folio.

En estos momentos se conserva en la Galería de la Academia de Venecia y para que nos hagamos una idea de las dificultades que encierra su conservación, tan sólo se muestra al público una vez cada diez años.

El Hombre de Vitruvio debe su nombre a un arquitecto romano del siglo I antes de Cristo, Marco Vitrubio, que fijó unas proporciones matemáticas para definir al hombre perfecto. Leonardo Da Vinci retocó estas fórmulas para dibujar su famoso “hombre perfecto”, en el que muestra la figura de un hombre desnudo con los brazos y piernas sobreimpresas en dos posiciones diferentes, una de ellas dentro de un círculo, y la otra dentro de un cuadrado.

Alrededor del dibujo el propio Da Vinci explica su teoría utilizando escritura especular, es decir, como si hubiese sido reflejada en un espejo. Leonardo usaba este tipo de escritura junto a otras abreviaturas para dificultar la lectura de sus textos. Entre las “reglas de la perfección” humana que escribió Leonardo, figuran las siguientes: “Cuatro dedos hacen una palma, Cuatro palmas hacen un pie, Seis palmas hacen un codo, Veinticuatro palmas hacen a un hombre”.

El dibujo es considerado como la mejor manifestación artística de la simetría y ha inspirado a muchas personas a buscar más allá de lo que posiblemente el genio quiso representar. Algunas teorías apuntan a que el dibujo intenta resolver la cuadratura del círculo. Se trata de un problema, formulado en la Antigüedad, que reta a encontrar un cuadrado que tenga la misma área que un círculo, usando solamente una regla y un compás. Pero la realidad es que, en el dibujo de Leonardo, el área del círculo no coincide con el área del cuadrado.

Sobre quién era en realidad el hombre que aparece representado en el dibujo de Da Vinci no hay datos exactos. Se ha especulado con que era un cadáver que usó como modelo, o incluso que se trata del propio Leonardo.

Con motivo del quinto centenario de la muerte del artista, Italia y Francia han estado varios meses negociando sobre el préstamo de cinco obras de Leonardo, entre ellas el célebre Hombre de Vitruvio y otros 4 dibujos: Estudio de paisaje, Estudio para la Adoración de los Magos y dos Estudios de paneggio. Las disputas entre los dos países sobre el legado de Da Vinci vienen de lejos. Leonardo nació en Italia en 1452 y allí desarrolló la mayor parte de su carrera, y en Francia pasó los últimos años de su vida, a las órdenes del Rey Francisco I.

Aunque en París estaba ya todo preparado en el Louvre para inaugurar la exposición, será prácticamente imposible que el Hombre de Vitrubio salga de Venecia. Una decisión, que ha sido criticada por el Ministerio de Cultura italiano, porque asegura que carece de sentido.

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