FUNDACIÓ MIRÓ
Fundació Miró invita al público de todas las edades a divertirse con el arte
Navegar por un océano de globos de color naranja, pasear entre juguetones cachorros de osos polares, sentarse en un sofá gigante o acurrucarse junto a personajes de dos cabezas será posible en la Fundación Miró entre el 17 de marzo y el 2 de julio gracias a la exposición "Amigos imaginarios".
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Navegar por un océano de globos de color naranja, pasear entre juguetones cachorros de osos polares, sentarse en un sofá gigante o acurrucarse junto a personajes de dos cabezas será posible en la Fundación Miró entre el 17 de marzo y el 2 de julio gracias a la exposición "Amigos imaginarios".
Nueve instalaciones que invitan al público de todas las edades a acercarse de una forma espontánea y sin complejos al mundo del arte, a "divertirse" con las propuestas más contemporáneas, después de tres años marcados por la pandemia de coronavirus, el confinamiento y las restricciones, ha explicado este miércoles en rueda de prensa los comisarios, la jefa de exposiciones de la Miró, Martina Millà, y Patrick Ronse, director artístico y coordinador de la plataforma belga Be-Part.
La idea es que pequeños y mayores se descalcen en algunos momentos, se estiren encima de una suave alfombra en otros, dibujen rodeados de cuadros de Miró de 1948, se sienten en un particular banco en uno de los patios exteriores o se introduzcan en el "juego de la democracia" para tratar de formar las banderas oficiales de seis países africanos.
UNA EXPOSICIÓN MÁS QUE LÚDICA
Martina Millà ha explicado que las obras de Paola Pivi, Kasper Bosmans, Polly Apfelbaum, Meschac Gaba, Afra Eisma, Pipilotti Rist, Martin Creed, Erwin Wurm y Jeppe Hein, aunque dan forma a "una exposición muy lúdica", también subyacen en ellas cuestiones como una revisión de la evolución del feminismo, el colonialismo, la conciencia de lo queer o cómo se sienten los cuerpos no normativos".
"Queríamos -ha proseguido- plantear de una manera muy abierta una nueva aproximación al mundo del arte contemporáneo e invitar a descubrimientos corporales, participativos, interactivos, en una lección de historia que permite conocer las primeras espadas, grandes figuras artísticas de los años noventa hasta la actualidad".
El título de "Amigos imaginarios" alude al hecho de que muchas personas, desde pequeñas, han establecido relaciones amistosas con compañeros inventados, animales o personajes que no existen y con ellas han ido aprendiendo sobre sí mismos y sobre el mundo que les rodea a través de la creatividad.
El director de la Fundació, Marko Daniel, ha remarcado que se parte de la idea de que la imaginación es "un elemento muy importante" y de que "el arte contemporáneo puede ser una experiencia muy próxima, para pasarlo bien".
Patrick Ronse ha precisado que tres de las instalaciones son de artistas que no habían expuesto nunca en España, como el belga Kasper Bosmans, quien durante la visita a su obra "Avec plaisir", relacionada con los niños y la hora de ir a la cama, no ha dudado en calificarse de "rarito" y de desvelar que le interesa mucho el mundo onírico y de los sueños.
Otra artista que se podrá conocer ahora es la neerlandesa Afra Eisma, quien ha invitado a todo el que acuda ante su proyecto "Las colas traen cola" a descalzarse y estirarse en una alfombra, tejida artesanalmente en su taller, junto a curiosos personajes de dos cabezas y zapatos de arcilla, apostados junto a unos conos que remiten a pequeños volcanes.
Por su parte, la norteamericana Polly Apfelbaum, aún bajo los efectos del jet-lag, ha descrito "El potencial de las mujeres" como un lugar en el que todos los que se acerquen podrán dibujar en una mesa que ha colocado en el centro de la sala, rodeada de catorce litografías del "Álbum 13" de Joan Miró, de 1948, que ha escogido expresamente porque son del año en el que su madre, que cuenta actualmente con 96, visitó Europa.
Paola Pivi presenta un grupo de coloristas osos polares pequeños, con plumas y garras; el africano Meschac Gaba es el artífice de "El juego de la democracia"; la pionera del videoarte inmersivo y experimental, Pipilotti Rist, convierte al espectador en una suerte de protagonista de "Alicia a través del espejo" con su gigantesca sala de estar, y Erwin Wurm transmutará al público en una escultura en apenas un minuto.
El danés Jeppe Hein, en el patio del olivo, ofrece su "Banco social modificado para Venecia #04", pero la obra que más llama la atención es la de Martin Creed, "La mitad de aire en un espacio determinado", uno océano de grandes globos de color naranja que hay que atravesar en una sala cerrada.
Martina Millà ha señalado que "se trata de una experiencia inmersiva, que lleva a perder la orientación, con unos globos que te contienen, mientras navegas entre ellos, con unas sensaciones corporales muy intensas".
No ha dudado en afirmar que se trata de que los mayores "recuperen sensaciones de cuando eran niños" y los más pequeños se aproximen de una "manera renovada" al arte.



