RUBIANES LIBRO
El arte irreverente de Pepe Rubianes y Miguel Gallardo revive en un libro
Los monólogos de "Rubianes Solamente", el espectáculo más popular de Pepe Rubianes, reviven en formato de libro ilustrado diez años después de la muerte del actor gracias al arte de otro creador tan irreverente como él, el dibujante Miguel Gallardo, y el impulso de su hermana, Carmen Rubianes.,La publicación empieza con un dibujo de Pepe Rubianes con un bocadillo en el que dice "buenas noches, señoras y señores. Soy Pepe Rubianes. Actor galaico-catalán...", qu
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Rosa Díaz
Los monólogos de "Rubianes Solamente", el espectáculo más popular de Pepe Rubianes, reviven en formato de libro ilustrado diez años después de la muerte del actor gracias al arte de otro creador tan irreverente como él, el dibujante Miguel Gallardo, y el impulso de su hermana, Carmen Rubianes.
La publicación empieza con un dibujo de Pepe Rubianes con un bocadillo en el que dice "buenas noches, señoras y señores. Soy Pepe Rubianes. Actor galaico-catalán...", que consigue que la voz gamberra y políticamente incorrecta del intérprete vuelva a resonar en la mente del lector.
"Rubianes y Gallardo no se conocieron en vida -ha recordado Carmen Rubianes a Efe-, pero se hubieran entendido bien porque a Pepe le gustaban mucho los cómics y Miguel ha pillado perfectamente el sentido del humor de Pepe, como se puede ver en las ilustraciones".
La cara de Pepe Rubianes hablando a la manera de los cómics sólo aparece al inicio del libro, y después se van sucediendo los textos, acompañados de ilustraciones, en una cuidada edición en blanco, negro y rojo.
Los monólogos "Soltero", "El Público", "A trabajar", "Las Tapas" y "Los viajes de Pepe" atraviesan las páginas con el dinamismo de un espectáculo en directo.
"Era tan fuerte en su personalidad -rememora su hermana- que cuando te contaba una historia se te quedaba clavada en la memoria. Mucha gente me para por la calle y me dice: 'Me parece que lo estoy viendo'; y es que realmente sigue vivo dentro de la imaginación del público".
Además de en la imaginación del publico, ahora Rubianes está vivo en este libro, que no sólo recoge algunos de sus monólogos más conocidos, sino también un diario manuscrito del artista, con notas de sus viajes y dibujos que hizo en África, un continente del que estaba enamorado y que visitaba muy a menudo.
En esta última parte del libro, Gallardo deja todo el protagonismo a Rubianes y sólo lo retoma al final para dibujar a los dos autores, él mismo y el actor, junto a una pequeña reseña biográfica que destaca "la ironía, sentido del humor e incontenible verborrea" del galaico-catalán y el espíritu 'punk' del creador de Makoki.
"Los dos se salen de la norma y los dos son grandes comunicadores", señala Carmen Rubianes, que se reunió con Gallardo cuando la editorial le propuso el proyecto y después no ha vuelto a verlo para darle directrices porque "los artistas tienen que tener libertad para crear".
En su opinión, este libro ilustrado "da vida de otra manera a Rubianes, en un momento crucial, en que es muy necesaria su presencia".
"Él predijo hace años lo que está pasando ahora -ha asegurado- porque cuando vio la reunión de Bush, Aznar y Blair supo que venían malos tiempos".
Cuando Santiago Abascal, actualmente líder de Vox, interpuso una querella contra él a través de la Fundación para la Defensa de la Unidad Española (DANAES) "Pepe supo que la cosa iba en serio y que una gente muy agresiva y peligrosa se estaba abriendo camino en la política de nuestro país".
"Había cosas que a Pepe le preocupaban mucho y de las que no se reía nunca, como la Guerra Civil o el peligro del fascismo", ha afirmado su hermana.
Porque el actor "no era sólo un humorista, era un artista con muchas facetas, algunas poco conocidas, como la de poeta, que le permitían canalizar su sensibilidad de formas muy diferentes, según el tema".
También era un personaje público que daba mucho juego con sus opiniones, siempre personales y a veces polémicas: "Si algo caracteriza a Pepe es que nunca se callaba, así que yo creo que hoy en día, si estuviera vivo, estaría en la cárcel".
El libro acaba con una de sus famosas despedidas, "hala nenes ¡iros a cagar!", aunque también podría haber sido aquella otra con la que cerró su legendario espectáculo "Rubianes solamente" tras estar diez años en cartelera: "nada más, señores. Follen ustedes que pueden".



