Descubren el 'interruptor' genético que frena las ganas de fumar
Una rara mutación presente en algunas personas reduce drásticamente el consumo de cigarrillos y abre la puerta a nuevas terapias contra la adicción
Científicos en un laboratorio
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La respuesta a por qué algunas personas fuman mucho menos que otras o logran dejarlo con más facilidad podría estar escrita en su ADN. Un equipo científico internacional ha identificado una variante genética poco común que funciona como un freno natural contra la adicción a la nicotina, haciendo que sus portadores consuman una cantidad significativamente menor de cigarrillos.
El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature Communications, se centra en el gen CHRNB3. Este gen es el encargado de dar las instrucciones para crear una pieza de los receptores del cerebro que interactúan con la nicotina. La mutación descubierta reduce la función de este gen, lo que disminuye la sensación de recompensa y, por tanto, las ganas de fumar.
Un freno natural en el cerebro
La investigación analizó el genoma de casi 38.000 fumadores y los resultados son contundentes: las personas que tienen esta mutación fuman entre un 21 % y un 78 % menos. Según los autores, los receptores de acetilcolina son las proteínas que se unen a la nicotina en el cerebro y "desencadenan cambios en el comportamiento, en las sensaciones de placer y el grado de adicción de los fumadores".
Esta alteración genética provoca que dichos receptores no funcionen con la misma intensidad. Como resultado, la nicotina no genera una respuesta de placer tan potente, lo que reduce la dependencia y la cantidad de cigarrillos consumidos al día. El efecto protector se ha confirmado en personas de ascendencia mexicana, asiática y europea.
El futuro de los tratamientos antitabaco
Este descubrimiento abre un horizonte esperanzador para el desarrollo de nuevos fármacos contra el tabaquismo. La idea es crear un medicamento que imite el efecto de la mutación, es decir, que inhiba la función del gen CHRNB3. Como señala Javier Costas, investigador de la Red de Investigación en Adicciones, "en teoría, la inactivación farmacológica del gen podría, por lo tanto, producir un beneficio similar".
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Sin embargo, los propios científicos piden cautela, ya que "todavía es muy pronto para determinar su seguridad y eficacia". Centrarse en las proteínas cerebrales es un gran reto para la ciencia y el camino para que esta investigación se traduzca en una terapia real aún es largo.
Un hallazgo que cruza fronteras
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es su diversidad poblacional. El descubrimiento inicial se realizó en una población indígena mexicana, un grupo raramente incluido en este tipo de investigaciones. Este enfoque ha sido clave, ya que, como explica Costas, "es más probable que las variantes raras sean específicas de una población", y esta en concreto "no se encuentra en poblaciones de origen europeo".
El estudio también ha observado que la reducción en el consumo de tabaco era más pronunciada en hombres que en mujeres, lo que sugiere que los factores sociales y de género también desempeñan un papel importante en la conducta adictiva. Este tipo de hallazgos refuerza la necesidad de investigar en poblaciones diversas para obtener una imagen completa de la biología humana.
A pesar de que el camino hacia una aplicación clínica es largo, este trabajo supone un avance fundamental en la comprensión de la biología de la adicción. Identificar este mecanismo de protección natural proporciona una diana terapéutica sólida para combatir el tabaquismo, que sigue siendo una de las principales causas de muerte prevenible a nivel mundial.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.