Boletín

SANTORAL 6 JULIO

La Santa que muere mártir por defender su dignidad humana como hija de Dios

Santa María Goretti estuvo con pocos años madura para ser molida como trigo de Cristo.

La Paloma sube al Cielo

Jesús Luis Sacristán García

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 21:04

Existen historias de Santos que muestran dulzura en medio de lo escalofriante que puede ser su vida. La pequeñez de corazón, puede ocasionar la muerte del martirio, porque el que vive al lado no soporta la humildad y la honestidad del justo. Seguramente porque esa bondad refleja su corazón manchado por el pecado y por el mal. Es un poco lo que refleja Santa María Goretti cuya festividad conmemoramos hoy. Corinaldo. Pequeño municipio que sería testigo en 1890 del nacimiento de una niña a la que los padres le pusieron por nombre María. 

Era un hogar muy pobre y sumamente humilde como nadie se lo imaginase. No había excesiva comida, pero sí lucha por conseguir el sustento de cada día orando y con el mazo dando. No tenían prácticamente tierras, sino que debían trabajar como asalariados. Pero en esa situación salían adelante como familia. María fue educada en una Fe exquisita y desde pequeña se había puesto en las manos de Dios con una consagración especial a la Virgen. María ayudaba a su madre mucho en el hogar. Pero un día escaseó más de la cuenta el alimento y debían salir adelante como fuese en la familia si no querían ver morir a sus hijos de hambruna.

Entonces emigraron para servir a los condes de Mazzoleni. En la casa donde estaban vivían unos vecinos llamados Senerelli. Al año siguiente muere el padre de María y ella se preocupa más de asistir a su madre para que en el hogar todo fuese bien. Pero el Evangelio en su viveza dice “Sabed que si el mundo me ha odiado a Mí, os odiará avosotros también”. Y llega la prueba. El hijo de los Senerelli, de nombre Alejandro se daba mucho a la vida mundana y quiso llevar a María por ese camino. Pero la joven adolescente mostraba siempre su vivencia de la Verdadera Belleza que proviene de Dios. Harto de que no le hiciese caso María, Alejandro intenta atentar un día dañando la integridad moral y humana de ella, quien se resiste pidiendo fuerza del Señor. Alejandro entonces le hiere de muerte con un punzón cortante asestaron varias puñaladas que apreciaron los médicos. Nada pudieron hacer por salvarle la vida. La joven murió de las hemorragias poco después. Pero le dio tiempo a perdonar a Alejandro y exclamar: “Quiere verle allí en el Cielo conmigo”.

Esta forma tan sobrenatural impresionó a todos que tuvieron siempre a la niña por Santa. Y la oración dio sus frutos porque Alejandro después de salir de prisión cambiado pro completo de conducta decidió irse a un Convento de Capuchinos donde pasó en oración y penitencia como Hermano capuchino hasta su muerte.

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