LUNES 27 DE AGOSTO

Santa Mónica, madre de San Agustín: el valor del testimonio de Cristo en el hogar

Mónica se convirtió siendo adulta y se casó con Patricio, un hombre que no creía. Su suegra no la aceptaba al ser cristiana. Su oración ayudó a que Patricio se convirtiera antes de morir.

Santa Mónica

 

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 11:23

Hoy la Iglesia nos presenta a Santa Mónica, madre de San Agustín, cuya fiesta celebraremos mañana. Su nacimiento es en el siglo IV el año 332 después del Edicto de Milán en el 313, con el cual Constantino permitía la libertad religiosa. Esa parte del Norte de África, que pertenece a la actual Argelia, era un lugar de Fe. Sus padres les dieron  a ella y a sus hermanas la mejor educación posible y, como no llegaban a más, les pusieron en manos de una criada, que les formó en el sacrificio y la lucha para lograr aquello que quisieran. Recordaban así ese refrán que dice que el que algo quiere, algo le cuesta.

Nada cayó en saco roto, porque así lo vió Mónica que, a una edad ya adulta, se bautizó y su abrazo de Cristo fue envidiable. Y el Señor vio en Mónica una mujer fuerte, a juzgar por las dificultades que pasó. La primera fue su matrimonio con un hombre llamado Patricio. No se oponía a que su esposa rezase y fuese cristiana, pero era muy indiferente, lo que a ella le hacía sufrir. Su marido buscaba otros dioses en las cosas terrenales a las que estaba apegado. Pero había cosas peores, como su suegra, que jamás miró bien a su nuera porque era cristiana.

El rechazo de ella y la indiferencia de Patricio no le apartaron del camino recto, sino que, en recuerdo de su niñez, ampliaba oraciones y penitencias. Un año antes de morir, casi en el lecho, su esposo se bautizaba y se convertía pidiendo perdón por su mala vida. Así partía hacia Dios pero él dejaba dos hijos, uno de ellos el gran San Agustín, que por aquel entonces distaba mucho del camino del Cielo. Sus lágrimas por el hijo fueron acogidas desde el Cielo y lograron la conversión. Muere en el año 387 acompañada de los dos hijos.

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