Santoral

San Nahum

Su ministerio le desarrolla profetizando contra Nínive, capital del Imperio asirio, y se encuentra entre Isaías y Jeremías

El Tiempo de Adviento es aludido en la Carta a los Hebreos cuando se recuerda que “al cumplirse la plenitud de los tiempos”. Esa plenitud fue preparada siglos atrás en el Edén después de que el hombre cometiera el pecado. En este primer día de diciembre y cuarta jornada de Adviento, recordamos al Profeta San Nahum. Etimológicamente significa “lleno de consolación”.

Su vida transcurre en torno al siglo VII a. C., en tiempos del rey Manasés, aunque no faltan quienes le sitúan en el periodo de Josías. Su ministerio le desarrolla profetizando contra Nínive, capital del Imperio asirio, y se encuentra entre Isaías y Jeremías. La Sagrada Escritura detalla el nacimiento en Elkosch, cuyas ruinas se podían ver todavía cuando San Jerónimo estuvo en los Santos Lugares.

Al igual que Abdías, se dedica a anunciar la ruina de los idumeos, hijos de Esaú, enemistados con Israel. De igual forma que Jonás, habla de la destrucción de los ninivitas. Sólo que con aquel que se convirtieron al Dios Único, para después caer en la más dura apostasía. “Así ha dicho Yavé: Aunque reposo tengan, y sean tantos, aun así serán talados, y él pasará. Bastante te he afligido; no te afligiré ya más.

Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyundas. Mas acerca de ti mandará el Señor, que no quede ni memoria de tu nombre; de la casa de tu dios destruiré escultura y estatua de fundición; allí pondré tu sepulcro, porque fuiste vil. He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz. Celebra, oh Judá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca más volverá a pasar por ti el malvado; pereció del todo. Nahum forma parte en la lista profética de los profetas Menores.

dd/mm