
Madrid - Publicado el
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Hoy es la Razón de ser de la existencia del ser humano y de todo el Santoral, porque celebramos la Resurrección del Señor. En esta Solemnidad recordamos que Cristo después de morir en la Cruz resucitó al tercer día. La Promesa viene desde los primeros momentos.
Cuando en el Paraíso Yavé hace la promesa de Redención ya se prefigura el Misterio Pascual porque la estirpe de la Mujer – que es María, la Nueva Eva- viene Cristo, el Nuevo Adán. Cada uno de los Profetas y Patriarcas preparaban y prefiguraban este Momento. En esta madrugada cuentan los evangelios cómo María Magdalena fue muy temprano al Sepulcro y lo encontró Vacío.
Entonces se fue a comunicárselo a los discípulos. Pedro y Juan van corriendo a verlo. Este último como era más joven corría más que Pedro, pero le espera. Cuando llega le deja entrar primero y después lo ve él.
Les llena de curiosidad que las vendas están bien enrolladas y no como cuando roban. Entonces reflexionan dándose cuenta de su anuncio: que Él que había de resucitar de entre los muertos. La Pascua se origina cristiana parte de la judía. Y es que la liberación de Israel cuando eran esclavos en Egipto prefigura a Cristo que libera al hombre del pecado y la muerte.
De esta forma hoy, y hasta el próximo Domingo es la Octava Pascual, porque al ser una Solemnidad de tal magnitud no cabe su celebración en un único día por eso se ponen los ocho primeros días de la Cincuentena Pascual como si fuese el propio día de Resurrección.
Todo esto se vive en la Vigilia Pascual que se celebraba anoche con el Rito del Lucernario y entronizando el Cirio, Símbolo de Cristo Resucitado, y renovando también las Promesas Bautismales recordando nuestro Bautismo.





