1º Domingo de cuaresma: Servido por los ángeles

1º Domingo de cuaresma: Servido por los ángeles
Madrid - Publicado el - Actualizado
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"Yo establezco mi alianza con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañan: aves, ganados y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra" (Gén 9, 9-10). Estas palabras del libro del Génesis evocan la alianza cósmica que Dios establece con Noé y que tiene como signo el arco iris.
Gracias a la primera lectura de los domingos de esta cuaresma iremos recordando las alianzas de Dios con la humanidad y especialmente con el pueblo de Israel. A ellas se refiere ya el salmo responsorial de este primer domingo: "Tus sendas, Señor, son misericordia y lealtad para los que guardan tu alianza" (Sal 24).
El texto de la primera carta de Pedro recuerda también la figura de Noé. Después, anuncia ya la muerte de Jesús, su bajada a la morada de los muertos, su resurrección y su glorificación. A ese proyecto de salvación nos unen nuestra fe y nuestro bautismo. Con este mensaje se nos presenta un resumen de todo el itinerario cuaresmal.
LA CUARENTENA EN EL DESIERTO
La celebración de la eucaristía del primer domingo de cuaresma nos recuerda cada año cómo Satanás se acerca a tentar a Jesús. El texto del evangelio de Marcos (Mc 1, 12-15) no se detiene a describir las tres tentaciones que nos transmiten los evangelios de Mateo y de Lucas. Pero presenta algunas notas que no deberíamos olvidar:
LA ARMONÍA EN LA CASA COMÚN
Solo en el evangelio de Marcos se añade otro detalle interesante. Durante su estancia en el desierto, Jesús vive entre alimañas, pero los ángeles se acercan para servirle. De esa forma se nos dice que con él es posible la armonía del principio. El nuevo Adán vuelve al paraíso. Jesús es el Señor del universo y de la historia.
Señor Jesús, una vez más se ofrece a nuestra meditación tu estancia en el desierto. Contemplando tu dignidad y tu firmeza, nosotros podemos descubrir nuestra vocación y nuestra misión. Ayúdanos a mantenernos fieles a la alianza con Dios. De esa forma podremos mostrar que es posible la armonía del hombre con la casa común.





