Envío a don Miguel de Cervantes, poema de Francisco Vaquerizo

Envío a don Miguel de Cervantes, poema de Francisco Vaquerizo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Envío a don Miguel de Cervantes, poema de Francisco Vaquerizo
Don Miguel de Cervantes, está el mundo
que ni su propia madre lo conoce,
después de cuatro siglos,
de malandrines y de encantadores,
de arbitristas a sueldo,
de bachilleres llenos de razones,
de sobrinas que intentan
impedir las andanzas de los héroes
que salen encantados
a defender la libertad y el orden.
Después de cuatro siglos
de remembranzas y celebraciones,
le cuento, don Miguel, que todavía
nos siguen asustando los leones,
las dulcineas no están por la lírica
ni los sanchos están por los azotes
y caballeros de verdad, los justos,
porque no se valoran los valores.
Roques los hay a manta
pero hace tiempo ya que no se esconden,
van a la última moda,
habitan en magníficas mansiones
y aunque roban y roban sin descanso,
con todo y eso, nunca están conformes.
Siguen en pie las bodas de camachos,
no nos faltan venteros socarrones,
rebaños y molinos son escasos
y no merecen muchas atenciones
porque ya ni los unos son ejércitos
ni gigantes los otros, como entonces.
Clavileños, si usted los contemplara,
fliparía en colores
porque no paran de cruzar los cielos.
Los mesones son ya sólo mesones,
los bacías no pasan de bacías,
se hacen las guerras con ordenadores
y los ínsulas no son baratarias
ni las gobiernan los gobernadores;
porque son lo que llaman paraísos fiscales
donde nadie de nada da razones,
ya que, en los paraísos, la inocencia,
la candidez y la honra, se suponen.
Para calamitosos, nuestros tiempos
porque ya no hay quijotes
ni es fácil que los haya,
tal como están de mal las condiciones.
fin





