8M: Damas de España
Hay mujeres de las que no se habla nunca en el 8M, pero algo hay que decir de ellas

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Suele carecer el 8M de mención alguna a la religiosidad de las mujeres. Son muchas las que se esgrimen como referentes a proponer a las nuevas generaciones, sin decir ni una palabra de su amor a la Iglesia Católica, pero lo cierto es que…haber las hay las. Pero de las mujeres incluídas en el libro ‘Damas de España. Víctimas del Frente Popular en la Guerra Civil’- de Alicia Ramos Mesonero- si algo se va a decir en el 8M de este 2026, seguro que no incluye que fueron maltratadas por el ateísmo de las ideologías que se dieron cita en el denominado Frente Popular de España. Tampoco los herederos ideológicos de esta lacra de formación política es previsible que se detengan en ellas. En todo caso si lo hacen, será después de troquelar su realidad de católicas fervientes y de haber sufrido malos tratos extremos, acoso, etc., por quienes aun a día de hoy se consideran por algunos guardianes del respeto a las libertades y garantes de la democracia. Se trata de un libro muy adecuado para el 8M por tratar de mujeres relevantes, por no ser muy conocidas, y por haber sido víctimas dela Persecución Religiosa. Comento algo de algunas de ellas.
En la portada del libro está Concha Espina, única española propuesta para Premio Nobel de Literatura. En cierta ocasión dijo: “Soy católica, y a mi juicio, la Iglesia gana separándose del estado”. Las últimas palabras de este portento de mujer, recogidas en el recordatorio de su fallecimiento, en el que se señala que murió tras recibir los santos sacramentos y la bendición papal, fueron: “Ahora sí que voy a ver, para no cegar más”. Desarrolló su actividad intelectual de alto nivel durante la Edad de Plata…cuyos avances fueron producto del Regeneracionismo, con fuerte base católica. Sétima de diez hermanos, sufrió múltiples extorsiones por miembros ateos del Ejército del Frente Popular que, como amantes de la cultura y respetuoso que eran, le requisaron la máquina de escribir y quitaron dinero y comida, hospedándose varios en su casa durante meses en 1937, bajo amenaza de muerte claro está. Llegó a ser detenida e interrogada por estos demócratas en una checa y, tras ser desvalijada, sufrió arresto domiciliario. La descripción en sus diarios del trato dado a los presos del Alfonso Pérez, que fueron asesinados todos de un tiro en la nuca, estilo que copiarían los ateos de ETA, sólo hace que abundar en la barbarie de algunos. Escribió ‘Princesas del martirio’ en el que narró los avatares sufridos por tres enfermeras de Cruz Roja asesinadas por católicas con causa de beatificación abierta.
Pero no es la única mujer de la que se habla en el libro que merezca mención en estas líneas de recomendación de adquirir el mismo, aunque sólo sea para apoyar a la autora. Margarita Olanda Espencer, Marola, escribió la barbarie atea desatada contra las mujeres en ‘Marola. Prisionera del soviet’ (1938). Detenida y llevada a la checa de fomento por ser católica, fue juzgada como era costumbre por un grupo de demócratas ateos y analfabetos que la dijeron que por católica era condenada a muerte, y escribiría con posterioridad en su libro ‘Toda mi vida deseando darla por Dios y por España y al final lo voy a conseguir’. Después fue encerrada en la Cárcel del Conde de Toreno…Sobrevivió! María del Carmen Angolotti y Mesa presidenta de Cruz Roja, o Pepa Chávarri deportista de élite junto a otras correría suerte similar. Tan sólo mencionar aquella a la que se le dedica el último capítulo, Regina García García, que ante la barbarie desatada por el Frente Popular de la que fue testigo, abandonó su socialista ideario ateo acabando por abrazar con todas su fuerzas la fe católica.
Lo dicho, un libro muy pero que muy de 8M. Y un agradecimiento grande a Alicia Ramos Mesonero, doctora en filología hispánica por la Northwestern University (Illinois) por su científico estudio de una parte de la realidad de la que pocos se ocupan y menos se habla. Libro que recomiendo encarecidamente por la profusión de información en modos y maneras de gente que hoy es injustamente tenida como defensora de valores ciudadanos y democráticos, cuando lo que practicaron fue como mínimo una vejación a las mujeres estudiadas digno de ser conocido para poder perdonarlo con la gracia de Dios y seguir rezando por la paz entre nosotros.





