El Papa León XIV llama a religiosos a ser “espejo del amor de Dios” en un mundo herido por la explotación y el martirio
El Papa exhorta a los religiosos a defender la dignidad humana frente a la explotación y a mantener viva la audacia misionera, incluso en contextos de enfermedad y persecución

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León XIV ha recibido este sábado, 21 de febrero, a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, que celebran el bicentenario de la aprobación de sus Reglas y Constituciones, y a las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles, que conmemoran 150 años de su fundación. A ambos institutos les ha pedido custodiar un generoso “espíritu de familia” capaz de transformar sus comunidades en signo visible del amor divino.
Dirigiéndose primero a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, el Pontífice ha recordado el carisma de su fundador, san Eugenio de Mazenod, quien eligió como lema fundacional 'Me ha enviado a evangelizar a los pobres', inspirado en el libro de Isaías. León XIV califica esa consigna como “un manifiesto de audacia” nacido en una Europa sacudida por profundas transformaciones sociales y políticas entre los siglos XVIII y XIX.
El Papa subraya el legado de Mazenod en defensa de la dignidad de los campesinos
El Pontífice ha ensalzado la labor que el fundador hizo de los trabajadores y campesinos en tiempos de industrialización incipiente: “Son poderosas sus palabras y acciones en defensa de la dignidad de los pobres, trabajadores y campesinos, explotados como recursos productivos e ignorados en las necesidades más profundas de su humanidad”.
El Papa ha subrayado también la valentía misionera de Mazenod al enviar religiosos más allá de Francia, primero a Canadá y luego a otros continentes, respondiendo a las necesidades de la Iglesia universal. “Esto demuestra cómo la docilidad a las inspiraciones del Espíritu Santo y la atención a las urgencias de la caridad son, para cada fundación, fuente de fecundidad y fermento de crecimiento”, ha señalado.
Hoy, con más de tres mil miembros presentes en setenta países, los Oblatos continúan esa misión en las periferias. El Pontífice les ha animado a mantener la apertura hacia “los más lejanos, los más pobres, aquellos a los que nadie llega”, participando en el “éxodo hacia las periferias del mundo amado por Dios”.
Evangelizar entre enfermedades y martirio
En un segundo momento, León XIV se ha dirigido a las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles, congregación nacida bajo el impulso del padre Agustín Planque para asegurar la presencia femenina en la misión africana. Inspiradas en el lema 'Con María, Madre de Jesús', las religiosas han desarrollado su labor en contextos marcados por dificultades extremas.
“Muchas mujeres respondieron a su llamado, aceptando el reto de acompañar a María para ser, como ella, testigos de Cristo entre los apóstoles y en el mundo. A muchas de ellas, ese ‘sí’ les costó la vida debido a los rigores del trabajo misionero, la exposición a enfermedades y, recientemente, el martirio”, ha expresado el Papa.
Lejos de desalentar, ese testimonio fortalece su compromiso en territorios donde la pobreza, la inestabilidad y la violencia siguen presentes. El obispo de Roma las ha llamado a ofrecer un servicio atento a cada persona y a dar testimonio de “fraternidad y paz”.





