Nuevo revés para la comunidad católica de Nigeria: los yihadistas secuestran al sacerdote Elijah Juma

El obispo de Maiduguri confía en que el P. Elijah esté vivo y pronto sea liberado. En lo que llevamos de 2021, dos sacerdotes han sido asesinados en el país africano

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Nigeria vuelve a estar en el foco de la comunidad católica, después de que se haya confirmado el secuestro el pasado 30 de junio del sacerdote Elijah Juma Wada en Maiduguri, la ciudad más grande del estado de Borno en el noreste del país africano.

El obispo de la diócesis, Mons. Oliver Dashe Doeme comunicaba la triste noticia, y se mostraba esperanzado por su pronta liberación: “Rezamos por la liberación del padre Elijah Juma Wada, sabemos que está vivo y tenemos la esperanza de un resultado positivo de esta triste historia. Por el momento no puedo añadir más, por razones obvias”.

Según se ha podido saber, el secuestro tuvo lugar en la carretera entre Damboa y Maiduguri. El Padre Elijah, que prestaba su servicio ministerial en la parroquia de Buma, se dirigía hacia Damaturu para asistir a la misa de acción de gracias por el décimo aniversario de su amigo, el padre Yakubu Inda Philibus.

Se sospecha que los secuestradores pertenecen a Boko Haram, el grupo islamista que se fundó en Maiduguri en 2009, pero que en los últimos años se ha dividido en varias facciones, una de las cuales ha declarado su adhesión al Estado Islámico.

Además de los secuestros cometidos por grupos terroristas, también hay secuestros con fines de extorsión, que se han convertido en una lacra endémica en Nigeria. Los sacerdotes y las religiosas también lo sufren, a pesar de que desde hace años la Conferencia Episcopal de Nigeria ha prohibido el pago de rescates.

Por desgracia, Nigeria es un estado inseguro para la comunidad cristiana. Además de los secuestros, a lo largo de este 2021 han sido asesinados dos sacerdotes en el país africano: Alphonsus Bello y Ferdinand Fanen.

Alphonsus Bello, asesinado con tan solo treinta años

El pasado 20 de mayo, perdió la vida con tan solo treinta años el Padre Alphonsus Bello en Nigeria, después de que un grupo de asaltantes armados accedieran a la parroquia de San Vicente Ferrer en Malunfashi (al norte de Nigeria). Los terroristas irrumpieron durante la noche, disparando contra algunas personas.

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Tras asesinar al Padre Bello, depositaron su cuerpo en las tierras de cultivo situadas detrás de la escuela de formación catequética. El sacerdote pertenecía a la Archidiócesis de Kaduna, pero estaba destinado a la diócesis de Sokoto y desplegado en la parroquia de Malumfashi en Katsina.

El Padre Ferdinand Fanen, asesinado tras celebrar la Misa

El caso del padre Alphonsus Bello no es el único en el estado africano. El pasado 30 de marzo también encontró la muerte el Padre Ferdinand Fanen, perteneciente a la diócesis de Katsina, quien, tras celebrar la Eucaristía, se disponía a preparar otra Misa en la catedral con sus hermanos cuando, atraído por el ruido, salió de la iglesia y fue atacado por un grupo de hombres armados.

Su cuerpo fue encontrado más tarde sin vida con una herida de bala en la nuca, junto con el de otras seis víctimas.

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